Los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. llegaron a 1.296 entre el 20 de enero de 2025 y el 8 de octubre de 2026, según cifras de las fuerzas de seguridad federales divulgadas por primera vez al diario Washington Examiner. En ese mismo pe…
Los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. llegaron a 1.296 entre el 20 de enero de 2025 y el 8 de octubre de 2026, según cifras de las fuerzas de seguridad federales divulgadas por primera vez al diario Washington Examiner. En ese mismo período, las autoridades presentaron cargos federales contra cerca de 350 presuntos miembros y asociados de la organización criminal venezolana, en el marco de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU., en lo que la Casa Blanca describe como su mayor campaña contra el crimen transnacional.
Los datos de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. corresponden a la ofensiva coordinada a través de los grupos de trabajo de Seguridad Nacional (Homeland Security Task Forces), creados en 2025 por la Casa Blanca junto al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Justicia (DOJ) con el mandato de identificar, desarticular y expulsar del país a organizaciones criminales y grupos designados como terroristas.
Lo que se sabe hasta ahora de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU.
- 1.296 arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. de presuntos integrantes entre el 20 de enero de 2025 y el 8 de octubre de 2026.
- Cerca de 350 personas con cargos federales entre miembros y asociados de la organización.
- Un portavoz del ICE aseguró que sus agentes han encontrado integrantes de la banda en casi todos los estados del país.
- En febrero de 2025, el secretario de Estado, Marco Rubio, designó al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera, junto a varios cárteles mexicanos.
- Las cifras son de arrestos y acusaciones: no equivalen a condenas para todos los implicados.
Una estructura que nació en Venezuela y se expandió por la región
El Tren de Aragua surgió hace aproximadamente una década en Venezuela y desde allí extendió sus operaciones a otros países de América del Sur, hasta alcanzar territorio estadounidense, donde años después se concentrarían los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. Las autoridades de EE. UU. sostienen que su presencia se hizo más visible durante los años de mayor flujo migratorio por la frontera sur: entre enero de 2021 y septiembre de 2024, los agentes registraron encuentros con unos 700.000 migrantes venezolanos.
Según los reportes federales, esa llegada masiva planteó dificultades concretas de control: el acceso limitado a antecedentes penales emitidos en Venezuela, la capacidad reducida de los centros de detención migratoria y los obstáculos prácticos para ejecutar repatriaciones. Para finales de 2024, ya se habían abierto más de 100 investigaciones por delitos en los que presuntamente participaron miembros de la organización, en la antesala de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU.
Entre los casos que elevaron el perfil público de la banda figura el asesinato de Laken Riley, la estudiante de enfermería de Georgia muerta en febrero de 2024 mientras corría, por el que fue condenado el venezolano José Ibarra, quien había ingresado de forma irregular al país. También se cita el tiroteo contra dos policías de Nueva York en 2021, cuyo autor arrestado, Bernardo Raúl Castro Mata, entonces de 19 años, portaba tatuajes asociados a la organización, según la policía neoyorquina.
De organización criminal a organización terrorista
El cambio de estatus legal marcó la escala de la respuesta y, con ello, de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. En 2024, todavía bajo el Gobierno de Joe Biden, el Tren de Aragua fue designado organización criminal transnacional. En febrero de 2025, ya con Donald Trump en la Casa Blanca, el Departamento de Estado dio el paso adicional de declararla organización terrorista extranjera, al señalar células activas en varios países sudamericanos y en Estados Unidos vinculadas con secuestros, extorsiones, sobornos a funcionarios y ataques contra agentes.
Desde entonces, el Departamento de Justicia ha impulsado procesos por homicidio, tráfico sexual, secuestro, tráfico de armas y de drogas, robos y operaciones financieras ilícitas. La portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, vinculó los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. con el descenso de los índices generales de criminalidad violenta registrados desde 2025 y la presentó como el eje de seguridad de la actual administración. Puedes seguir el pulso de estos temas en nuestra sección de Estados Unidos.
Los jefes y las finanzas, también en la mira
La estrategia no se ha limitado a los presuntos integrantes de base. De acuerdo con el reporte del Washington Examiner, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», señalado como líder máximo de la organización, murió en junio durante un ataque militar conjunto de Estados Unidos y Venezuela que el propio Trump anunció en su plataforma Truth Social.
Entre los objetivos de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. figura también Aníbal Alexander Canelón Aguirre, incluido en marzo de 2026 en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI. El Departamento de Justicia lo acusa de dirigir presuntamente un sofisticado esquema de malware para robar dinero de cajeros automáticos en todo el país, una red vinculada con un fraude estimado en unos 40 millones de dólares.
En el frente judicial de los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU., cuatro presuntos integrantes se declararon culpables en junio de 2026 por un doble homicidio cometido en el Bronx, Nueva York, en 2024. Según la publicación, los cuatro habían ingresado irregularmente durante la administración anterior y tres de ellos tenían órdenes de deportación emitidas por jueces de inmigración que no se habían ejecutado antes de los hechos. El contexto venezolano de la organización lo seguimos en nuestra sección de Venezuela.
Por qué importa
Para la diáspora venezolana en Estados Unidos, esta ofensiva tiene una doble lectura. Por un lado, desarticular a una banda que nació en Venezuela y que ha victimizado también a migrantes es una demanda compartida por la comunidad. Por el otro, cada cifra de arrestos alimenta un debate migratorio en el que a veces se mete en el mismo saco a cientos de miles de venezolanos que trabajan y cumplen la ley. Por eso conviene leer los números con precisión: son arrestos y acusaciones federales contra presuntos miembros identificados, no un juicio colectivo sobre una comunidad entera, y la propia información oficial recuerda que no todos los detenidos han sido condenados.
En paralelo, la administración Trump ha ampliado las operaciones del ICE con prioridad en detenciones y expulsiones de personas con procedimientos migratorios abiertos, un giro que mantiene los arrestos al Tren de Aragua en EE. UU. como uno de los ejes centrales de su política de seguridad y control fronterizo.