El petróleo ruso encontrará compradores, aseguró este jueves el Kremlin, que salió al paso de las informaciones sobre petroleros con diésel ruso que cambiaron de rumbo tras la derrota electoral del partido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las elecciones legislativas del 3 de noviembre, según informó la agencia EFE desde Moscú.
El petróleo ruso encontrará compradores, según el Kremlin
«Todo el diésel encontrará a sus compradores», afirmó Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, en su rueda de prensa telefónica diaria de este jueves 5 de noviembre. Peskov respondió así a los reportes de que dos de los petroleros rusos que se dirigían a territorio estadounidense modificaron su ruta después de conocerse el resultado electoral en Estados Unidos.
El portavoz confirmó además que algunos envíos ya se realizaron, aunque evitó ofrecer detalles por tratarse de operaciones comerciales. «Son envíos comerciales, por lo que, naturalmente, los detalles no pueden hacerse públicos», señaló.
Dos petroleros cambiaron de rumbo tras las elecciones
Según el medio independiente Agencia y el diario Financial Times, citados por EFE, los petroleros con diésel ruso Talisman y Leruo cambiaron repentinamente de rumbo: uno de ellos se dirige ahora hacia las costas de Brasil y el otro dio la vuelta y se encuentra frente a las costas de Argelia.
Un tercer buque, el Agioi Fanendes, continúa su navegación hacia Estados Unidos, aunque su propietario admitió que todavía se desconoce el puerto de destino. Los envíos forman parte del acuerdo de suministro de diésel suscrito por Trump con su colega ruso, Vladímir Putin, un pacto duramente criticado por demócratas y republicanos, por Ucrania y por la Unión Europea.
El acuerdo con Putin, en el centro de la polémica
Peskov se negó a comentar una posible modificación del polémico acuerdo y lo desvinculó de los resultados de las elecciones legislativas estadounidenses. El pacto, vigente hasta abril de 2027, fue presentado por Trump como una vía para abaratar el combustible y combatir la inflación, la principal preocupación de los votantes que acudieron a las urnas el 3 de noviembre.
Por ahora, Moscú insiste en que el mercado absorberá su diésel con o sin los puertos estadounidenses: la frase de Peskov deja claro que el Kremlin no contempla quedarse con el petróleo sin vender pese al nuevo escenario político en Washington.