Tailandia prohíbe un libro académico sobre la Tailandia contemporánea y su monarquía. La Policía tailandesa vetó la distribución en el país del Routledge Handbook of Contemporary Thailand, el manual editado por Pavin Chachavalpongpun, un académico exiliado en Japón y uno de los críticos más conocidos de la Casa Real, al considerar que su contenido «amenaza la seguridad nacional».
Tailandia prohíbe un libro en la Gaceta Real
La orden policial se publicó este jueves en la Gaceta Real, el boletín oficial tailandés, y prohíbe distribuir la obra porque entre sus páginas figura «material que amenaza la seguridad nacional, puede incitar a la inquietud pública o servir como catalizador de disturbios civiles». El texto no detalla qué pasajes concretos motivan la censura y añade que el libro «contraviene el orden público de la nación, poniendo en peligro la seguridad del reino, o atentando contra la paz pública o las normas morales de la población».
El volumen, firmado por un grupo de académicos y dedicado a la historia contemporánea de Tailandia, cuesta alrededor de 300 dólares y lo compran sobre todo universidades y bibliotecas, según explicó el propio Pavin este jueves en la red social Facebook, tras conocer la prohibición.
Hasta tres años de cárcel por incumplir la censura
Quien incumpla el veto se enfrenta a una pena de prisión de hasta tres años, a una multa de hasta 60.000 bahts (unos 1.780 dólares) o a ambas sanciones, en virtud de la Ley de Registro de Impresiones. La Policía, además, «queda facultada para incautar y destruir dichas publicaciones».
Pavin, profesor en la Universidad de Kioto y fundador del grupo antimonárquico de Facebook Royalist Marketplace, que reúne a más de 2,2 millones de miembros, sostiene que el libro fue prohibido «porque contiene una gran cantidad de información detallada sobre la monarquía». La Casa Real tailandesa está protegida de toda crítica por la ley de lesa majestad, recogida en el artículo 112 del Código Penal, que castiga con entre 3 y 15 años de cárcel a quien difame, insulte o amenace al rey, la reina o el príncipe heredero.
«Estamos en 2026 y todavía se dedican a prohibir libros. A estas alturas, en plena era de las redes sociales e internet, ya deberían saber que este tipo de cosas simplemente no funcionan. La gente puede pasar de la edición impresa y optar por un libro electrónico», afirmó el académico. «Una prohibición funciona, en el fondo, como una promoción: cuanto más prohíben un libro, más gente se entera de su existencia; si no estuviera prohibido, quizá nadie sabría ni que existe», añadió. Sigue la actualidad internacional en la sección Mundo de La Noticia De Hoy, donde también contamos la pérdida de apoyo ultraortodoxo de Netanyahu en Israel y el discurso de Milei en la Cumbre Iberoamericana.