Milei equipara el socialismo con el fascismo en pleno plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid. El presidente argentino, Javier Milei, dedicó este jueves su intervención ante los líderes del bloque a cargar contra el socialismo, al que equiparó con el fascismo delante del anfitrión, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, socialista, con quien mantiene duros enfrentamientos políticos desde hace años.
«Esta equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual: comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento», dijo Milei en la sesión plenaria celebrada en la Galería de las Colecciones Reales, junto al Palacio Real. «El socialismo es fascista en política, y el fascismo es socialista en economía», insistió, al criticar las «agendas que se denominan progresistas y que ganan terreno en Europa».
Milei equipara el socialismo con el fascismo y reivindica las Malvinas
Antes de su alegato, el mandatario argentino expresó su pésame a España por la tragedia ferroviaria de Urda, en Toledo, agradeció al rey Felipe VI la preparación de la cumbre y reivindicó la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Después hizo una defensa cerrada del liberalismo económico: «Defendemos sin concesiones el derecho a la vida, la libertad de cada individuo para elegir su destino y la propiedad privada», afirmó, antes de subrayar que «el liberalismo económico tiene una enorme deuda intelectual con España» y cerrar con una advertencia: «la libertad se defiende».
La llegada de Milei a la sesión ya había dejado la imagen del día: un frío y breve apretón de manos con Sánchez, en contraste con el saludo cálido y prolongado que dedicó al rey Felipe VI. El argentino no acudió el miércoles a la inauguración de la cumbre ni a la cena ofrecida por los reyes, y en su lugar se entrevistó con el líder de Vox, Santiago Abascal, su aliado en España, un encuentro que ya contamos en La Noticia De Hoy, a pocas semanas de las elecciones generales españolas del 29 de noviembre.
Sánchez responde con una defensa del diálogo
En su discurso de apertura del plenario, Sánchez no mencionó a Milei y se limitó a afirmar que Iberoamérica apuesta «por el diálogo, en un tiempo en el que algunos pretenden reducir las relaciones internacionales a la fuerza y a la subordinación», y «por la cooperación frente a quienes defienden el repliegue y también el unilateralismo». La víspera, el rey Felipe VI había llamado al bloque de 22 países a hablar con una voz armónica y no con «22 voces disonantes», en prevención de debates agrios.
La tensión entre ambos mandatarios viene de lejos: hace dos semanas, en la misma capital española, Milei llamó a Sánchez «impresentable dictador» y «corrupto», y en 2024 provocó una crisis diplomática al llamar «corrupta» a la esposa del presidente español. Como en sus visitas anteriores, el argentino no tendrá reunión bilateral ni con Felipe VI ni con Sánchez durante este viaje, el octavo que realiza a España. Su presencia en la cita ya había sido anticipada como la cita incómoda para Pedro Sánchez.
A la 30ª Cumbre Iberoamericana, marcada por las ausencias del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la mexicana Claudia Sheinbaum, asisten otros representantes de la derecha latinoamericana, como el chileno José Antonio Kast, la costarricense Laura Fernández, el boliviano Rodrigo Paz y el hondureño Nasry Asfura. Al margen de la cumbre, Madrid también recibió la llegada por sorpresa del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que busca apoyos en reuniones con Sánchez y otros líderes antes de que se reanuden las negociaciones entre Kiev, Moscú y Washington el 10 y 11 de noviembre en Emiratos Árabes Unidos. Este jueves se espera una declaración final al cierre de la cumbre.