Martin Griffiths, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, emitió una advertencia sobre las posibles consecuencias catastróficas de un asalto israelí a Rafah, la ciudad más al sur de Gaza. Griffiths mencionó que los palestinos en Gaza ya están experimentando un «asalto sin igual en intensidad, brutalidad y alcance» y que una invasión en Rafah solo empeoraría la situación.
En declaraciones inusualmente fuertes, Griffiths señaló que más de un millón de personas están «hacinadas en Rafah, mirando a la muerte a la cara». Destacó las condiciones desesperadas en las que viven los civiles, con escasez de alimentos y medicinas, y sin un lugar seguro al que ir. Advirtió que una invasión israelí dejaría la ya frágil operación humanitaria al borde del colapso.
Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, afirmó que la organización no ha recibido ningún plan de evacuación de Rafah por parte de Israel y que no participará en ninguna evacuación forzada. Dujarric dejó claro que «las Naciones Unidas no participarán en ningún desplazamiento forzado de personas».
Rafah, una pequeña ciudad en el sur de la Franja de Gaza, en la frontera con Egipto, ha experimentado intensos ataques aéreos por parte de Israel en los últimos días. Según el Ministerio de Salud controlado por Hamás, al menos 67 personas murieron el pasado lunes. Además, dos rehenes de origen argentino fueron rescatados de manos de militantes islámicos.
Griffiths también mencionó que los trabajadores humanitarios en Gaza han sido atacados y asesinados, lo que ha llevado a una ruptura de la ley y el orden en la región. Mientras tanto, las negociaciones para un alto el fuego entre Israel y Hamás continúan en El Cairo, con la participación de altos funcionarios de Estados Unidos, Israel, Egipto y Qatar.
A medida que aumenta la presión internacional sobre Israel para que no invada Rafah, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió que los civiles deben ser protegidos. El ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, David Cameron, también instó a Israel a «parar y pensar seriamente» antes de atacar Rafah.
Sin embargo, informes posteriores del Servicio de Información Estatal Egipcio indicaron que no ha habido avances en las negociaciones y se enfatizó el peligro extremo de una escalada en Rafah, advirtiendo sobre las graves consecuencias de cualquier acción militar.
La advertencia de Martin Griffiths, funcionario de la ONU, sobre las consecuencias catastróficas de un asalto israelí a Rafah resalta la desesperada situación humanitaria en la ciudad de Gaza. Mientras continúan las negociaciones para un alto el fuego, la comunidad internacional insta a Israel a proteger a los civiles y considerar las graves implicaciones de cualquier acción militar en la región.


