Natalia Améstica, ex manager del cantante venezolano de rap, Tirone José González, también conocido como «Canserbero», confesó recientemente el asesinato del artista. Sin embargo, el miércoles pasado cambió su versión de los hechos y afirmó que fue coaccionado.
Según información proporcionada por medios locales, la mujer, que actualmente se encuentra en prisión, envió una carta a sus abogados chilenos, Jennifer Alfaro y Ciro Colombara, en la que explica los hechos.
La nueva versión, (completamente diferente a la publicada a finales de diciembre de 2023) muestra que el crimen ocurrió en su casa, cuando el rapero venezolano le pidió quedarse una noche en su departamento, donde vivía con su pareja, Carlos Molnar.
Tirone (Canserbero) no paraba de llorar, se sentía muy mal pero no entendía lo que pasaba, hablamos de muchas cosas pero muchas no tenían sentido, otras sí, pero lo más importante es que él no estaba bien», señala Améstica en el texto.
Posteriormente, dijo que salió con Canserbero para ver una película y se fue a dormir a la habitación de al lado con su marido, Carlos Molnar. Los despertaron temprano en la mañana, entre las 4:00 y las 5:00, con fuertes golpes en la puerta.
Dormimos hasta pasadas las cuatro de la mañana (o casi después de las cinco), oímos tocar la puerta, que casi la rompe, con voz muy gruesa, llamaron a Stoperro (apodo de Carlos Molner) y cerraron la puerta con más fuerza», continúa.
Me paré de un salto y fui corriendo a mi baño con el teléfono en mano, fue cuando empecé a llamar al 911. Después escuché unos vidrios romperse», agregó Améstica, quien tras el incidente; decidió solicitar ayuda a los vecinos del edificio (…) Fue cuando me abre la puerta mi vecina del frente y ve a Carlos tirado. Su esposo la aparta, me abre la puerta y yo le gritaba: ‘Atacaron a Carlos’. La señora Flor me agarra las manos y me dice, en voz preocupada: ‘Mi niña, se lanzó alguien’. Yo no entendía nada, hasta que me llevó a su balcón y fue cuando vi a Canserbero en el piso», relata.
Finalmente, los abogados Ciro Colombara y Jenifer Alfaro afirmaron que «los hermanos Améstica son inocentes del delito que se les acusa. «Como ciudadanos chilenos esperamos que el Estado proteja sus derechos en una investigación penal donde se ha violado gravemente el debido proceso y su derecho a protección en Venezuela», solicitaron.


