El domingo, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, y el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian, fallecieron en un accidente de helicóptero, según informaron los medios estatales de ese país. Los equipos de búsqueda encontraron el lunes el lugar del accidente y la televisión estatal informó que no había “señales de vida”.
El helicóptero, que formaba parte de un convoy de tres naves, sufrió un “aterrizaje forzoso” el domingo debido a las dificultades que presentaba una densa niebla en el norte del país. El ministro del Interior, Ahmed Vahidi, había informado que los equipos de rescate tenían dificultades para llegar al lugar debido a las duras condiciones meteorológicas. Un periodista de la agencia de noticias Fars informó que la visibilidad en la zona montañosa y boscosa era de solo unos cinco metros el domingo.
Raisi y Amir-Abdollahian viajaban a la ciudad de Tabriz, en el noroeste del país, tras regresar de un acto en la frontera de Irán con Azerbaiyán. Según los medios locales, el presidente Raisi se dirigía hacia Tabriz tras regresar de la frontera con Azerbaiyán, donde inauguró las represas de Qiz Qalasi y Khodaafarin.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, máxima autoridad del país, pidió a los iraníes que recen por Raisi y afirmó: “Si el pueblo de Irán mantiene la calma, el país seguirá trabajando con normalidad”. Jamenei anunció que habrá cinco días de duelo y confirmó en su cuenta de X (la red antiguamente conocida como Twitter) que Mohammad Mokhber será el presidente interino de Irán, hasta que se elija un nuevo mandatario en los próximos 50 días.


