En un discurso en la capital del estado Zulia, Manuel Rosales declaró: “Busquen una negociación, busquen un candidato o una candidata que pase las trabas y los obstáculos del Gobierno, y yo le entrego la candidatura a quien quiera”.
Esta afirmación resonó en la audiencia y planteó interrogantes sobre su compromiso con la oposición y su disposición a ceder.
El candidato opositor se inscribió en el último minuto antes del cierre del período de postulaciones. Sin embargo, Rosales no está dispuesto a competir a cualquier costo. Si la oposición tradicional presenta un aspirante capaz de superar los obstáculos impuestos por el Gobierno, él está dispuesto a retirarse de la carrera presidencial. Su declaración fue sincera y directa
El también gobernador del Zulia aprovechó la oportunidad para abordar las acusaciones en su contra. Algunos afirman que Rosales negoció su candidatura con el presidente Nicolás Maduro, con la intención de dificultar el camino de la coalición opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Sin embargo, Rosales rechaza estas afirmaciones como falsas: «Están inventando, diciendo mentiras que si yo soy el candidato de Maduro… Que si negocie con Maduro. ¿Negociar qué? ¿La Gobernación del Zulia? Yo seguiré como gobernador hasta que el Zulia lo decida”,
Insistió en que continuará como gobernador hasta que el pueblo del Zulia tome su decisión. En medio de la controversia, su mensaje es claro: no permitirá que se le difame injustamente.
Rosales denunció las artimañas de ciertas facciones políticas que, según él, han invertido grandes sumas de dinero en una “guerra sucia” en su contra. Considerado un aliado del presidente venezolano, Rosales ha enfrentado una serie de ataques envenenados y calumnias, pero sostiene que cada uno de estos intentos solo fortalecerá a Maduro en la sombra.
El líder opositor también rechazó el supuesto “chantaje” utilizado por el poder para presionar a los ciudadanos a votar por el candidato oficialista. Según Rosales, las amenazas de quitar las bolsas de comida subvencionada (CLAP) o despedir a los votantes no tienen efecto en una población cuyos sueldos son miserables. La gente no se abstendrá, afirma, y él continuará defendiendo la bandera de Venezuela.
En un desafío directo al Gobierno y al Consejo Nacional Electoral (CNE), Rosales insistió en que seguirá adelante en la carrera presidencial. Su objetivo es claro: lograr un cambio político para Venezuela.


