Las megacárceles en Perú que proyecta el Gobierno de Keiko Fujimori pueden construirse a la misma velocidad con la.
Las megacárceles en Perú que proyecta el Gobierno de Keiko Fujimori pueden construirse a la misma velocidad con la que El Salvador levantó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), en unos siete meses. Así lo afirmó este viernes la presidenta peruana al cerrar su visita oficial de dos días al país centroamericano, donde recorrió la prisión de máxima seguridad de Nayib Bukele y conoció de cerca el modelo penitenciario salvadoreño.
«El Cecot fue construido en siete meses, pues estas megacárceles que serán construidas, pueden ser construidas a esta misma velocidad», dijo Fujimori en una conferencia de prensa. La mandataria añadió que cumplir ese ritmo «va a depender mucho de la decisión política y de los presupuestos, que están ya programados para el próximo año», y se declaró «muy optimista» de poder implementar los nuevos penales con el respaldo de la Policía, las Fuerzas Armadas y el sistema de justicia.
Dos megacárceles en Perú y seis penales por destrabar
El plan expuesto por Fujimori tiene dos pisos. El primero es destrabar las obras que ya existen: «en Perú tenemos seis cárceles que están paralizadas y estas van a ser destrabadas, como muchas de las obras que estamos destrabando desde que hemos iniciado el Gobierno», explicó. El segundo es construir dos grandes cárceles nuevas, que son las megacárceles en Perú inspiradas en la experiencia salvadoreña.
Una de las dos nuevas prisiones estará destinada a delincuentes de alta peligrosidad, con un régimen de seguridad estricto inspirado en el Cecot. La otra albergará a delincuentes comunes y contará con talleres de trabajo, una fórmula que El Salvador aplica en su programa de ocupación de internos y que la delegación peruana estudió durante la visita. Fujimori sostuvo que, con ese respaldo institucional, «poco a poco vamos a ir viendo que las estadísticas en cuanto a la lucha contra la delincuencia van a ir dando resultados muy positivos».
Qué vio Fujimori dentro del Cecot
El jueves, la presidenta peruana recorrió parte de las instalaciones del Cecot, la megacárcel inaugurada en febrero de 2023 en Tecoluca, con capacidad para 40.000 internos, convertida en el símbolo de la estrategia de Bukele contra las pandillas. A diferencia de otros funcionarios que han visitado la prisión, Fujimori se limitó a ver el área de control e inspección de internos y la sala de armería, sin recorrer los pasillos donde están encarcelados los pandilleros. Después se reunió con Bukele, con quien evaluó mecanismos de cooperación entre ambos países.
La delegación que la acompaña está integrada por los ministros de Relaciones Exteriores, Carlos Espá; del Interior, César Astudillo; de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez; y de Salud, Luis Dyer, según informó la Presidencia del Perú. El interés peruano no es nuevo: Fujimori asumió la Presidencia el 28 de julio pasado con la seguridad ciudadana como una de sus principales promesas, en un país golpeado por el sicariato y la extorsión, y ya en campaña había planteado construir un megapenal como el Cecot.
El cierre de la visita: salud y educación con inteligencia artificial
En su última jornada, este viernes, Fujimori también conoció la aplicación de inteligencia artificial en un proyecto de telemedicina y otro de tutorías para estudiantes, según informó la Presidencia salvadoreña. «Estamos culminando esta visita de dos días, visita muy fructífera, y en los temas de salud, sin duda, rescatamos, resaltamos y nos llevamos a nuestro país esta plataforma DoctorSV», dijo la mandataria sobre el sistema salvadoreño de atención médica a distancia.
Al hacer balance de la gira, Fujimori destacó que se firmaron memorándums de entendimiento en diferentes rubros y que los canales de comunicación entre ambos países quedaron establecidos. Su regreso a Perú está previsto para este sábado, y su agenda internacional continuará la próxima semana con un viaje a España para la Cumbre Iberoamericana. Más noticias de la región en la sección de Mundo y en la nota sobre la preparación en Perú de la despedida del papa León XIV.