Chet Holmgren baja 8 a 10 semanas para los Oklahoma City Thunder.
Chet Holmgren baja 8 a 10 semanas para los Oklahoma City Thunder. El equipo anunció este viernes 30 de octubre que su pívot titular sufre un pequeño desgarro en el tendón rotuliano de la rodilla derecha y que ya recibió un tratamiento que la franquicia describió como biológico, con un tiempo de recuperación estimado de entre ocho y diez semanas.
Holmgren, de 24 años, se había perdido los dos últimos partidos de Oklahoma City por el dolor en esa rodilla. La molestia venía del partido del domingo 25 de octubre frente a Los Angeles Clippers, y lo que en un principio se manejó como una tendinitis rotuliana terminó siendo un desgarro pequeño que obligó a intervenir este mismo viernes para acelerar su regreso.
Chet Holmgren baja 8 a 10 semanas: qué tiene y cómo se trató
Según el anuncio del Thunder, el tratamiento biológico aplicado a Holmgren fue exitoso. El tendón rotuliano es la estructura que conecta la rótula con la tibia y soporta el esfuerzo de cada salto y cada caída, una carga enorme en un jugador de 2,16 metros que protege el aro y corre la cancha. Un desgarro, aunque sea pequeño, exige frenar por completo y rehabilitar sin atajos: de ahí un pronóstico de dos meses y medio que lo tendría de vuelta, si todo marcha bien, hacia el arranque de enero.
En los tres partidos que alcanzó a jugar en este inicio de temporada, Holmgren promediaba 12,0 puntos, 9,3 rebotes y 3,0 tapones por noche, números que confirman su papel de ancla defensiva y de socio interior de Shai Gilgeous-Alexander en el equipo de Mark Daigneault.
Un hospital en Oklahoma City: también cayeron Jalen Williams y Cason Wallace
La baja de Holmgren agrava una plaga de lesiones que golpea al Thunder en la primera semana de la campaña. Jalen Williams sufrió una luxación del tobillo izquierdo con fractura de peroné en ese mismo partido contra los Clippers y Cason Wallace se rompió el labrum del hombro izquierdo, dos lesiones graves que también los tendrán fuera durante un periodo prolongado. En pocos días, Oklahoma City perdió a tres piezas de su rotación principal.
Sin Holmgren, el peso interior recaerá en Isaiah Hartenstein y en los ajustes de Daigneault, que deberá sostener la protección del aro sin su mejor taponador. La franquicia, que también sigue de cerca casos como el del venezolano José Alvarado, lesionado con los Knicks, en una NBA donde las bajas tempranas ya marcan la temporada, apuesta a que su pívot vuelva para la parte decisiva del calendario.
Holmgren fue la segunda selección del draft de 2022, procedente de la universidad de Gonzaga, y esta no es su primera pausa larga: una lesión en el pie le costó su temporada de novato completa. El Thunder confía en que esta vez el tratamiento y la rehabilitación lo devuelvan en enero sin secuelas, mientras la afición sigue también la agenda grande del deporte del fin de semana, como la pelea de Canelo Álvarez contra Christian Mbilli en Riad.
El regreso apunta a finales de diciembre o comienzos de enero
Si el pronóstico de ocho a diez semanas se cumple desde este viernes 30 de octubre, la ventana de regreso de Holmgren se abre entre finales de diciembre y la primera semana de enero. El equipo no dio una fecha cerrada y ese margen dependerá de cómo responda la rodilla al tratamiento y a la carga progresiva de trabajo en cancha, un proceso que en lesiones de tendón se mide semana a semana y sin saltarse etapas.
Mientras tanto, Oklahoma City tendrá que reinventar su defensa interior. Holmgren no es solo un anotador: es el jugador que cambia tiros en la pintura, corrige errores de sus compañeros y permite al Thunder jugar con quintetos abiertos sin perder tamaño. Su ausencia, sumada a las de Williams y Wallace, deja a Daigneault con una rotación corta justo cuando la temporada empieza a exigir profundidad, y cada partido de las próximas semanas será una prueba para un plantel que hace días presumía una de las plantillas jóvenes más completas de la NBA.
La buena noticia para la afición es que el tratamiento ya se aplicó y fue calificado de exitoso por la propia franquicia, y que un desgarro pequeño tratado a tiempo suele tener mejor evolución que una rotura mayor. El Thunder, prudente, irá informando de su evolución en los informes médicos previos a cada partido, el canal por el que en la NBA se sigue el estado de cada lesionado hasta que recibe el alta para entrenar con contacto.