El Instituto para el Control y la Conservación de la Cuenca del Lago de Maracaibo (Iclam) realizó este jueves una jornada de monitoreo ambiental en el lago de Maracaibo con el propósito de ejecutar análisis físico-químicos para determinar la cantidad de nutrientes en el agua.
Durante el recorrido por el estuario zuliano, el equipo técnico-científico del organismo ambiental captó muestras de agua en la estación NO2, correspondiente al estrecho del Lago de Maracaibo, con el objetivo de describir la temperatura, salinidad, contenido en oxígeno disuelto, sales nutritivas y metales presentes en las profundidades del Coquivacoa para identificar las condiciones propicias para el desarrollo de cianobacterias durante el periodo de sequía.
Monitoreo permite identificar pigmentos de cianobacterias y establecer concentración de microalgas
Natalhy Ospino, especialista de Campo del Iclam, detalló que mediante la ejecución del monitoreo, además de determinar diferentes factores físicos y químicos, también se puede identificar un pigmento que contienen las cianobacterias, lo que permite establecer la concentración de microalgas.
«Cada uno de estos procedimientos van llevados de acuerdo a una metodología científica ya establecida para luego ser trasladado al laboratorio del Iclam donde se realizan los análisis posteriores para determinar cuál es la calidad del agua», explicó.
Ospino aclaró que, una vez obtenido los resultados de las muestras, se da inicio a un análisis comparativo para conocer la situación actual del estuario a fin de ejecutar acciones para su conservación.
Monitoreo permite identificar especies de cianobacterias y determinar su evolución
«Gracias al monitoreo ambiental que venimos desarrollando, hemos podido determinar el comportamiento evolutivo de lo que ha sido el llamado verdad, que no es más que una floración de las cianobacterias.
Nos ha permitido conocer cuál ha sido el desarrollo que inició en el centro del lago, donde se acumula la mayor cantidad de nutrientes para luego replegarse a las costas por la acción de los vientos», detalló Ospino.
Detalló que las muestras recolectadas han permitido identificar diferentes especies de cianobacterias que son parte de la biodiversidad propia del Lago.
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Monitoreo se realiza en 28 estaciones distribuidas en tres zonas del lago
Por otro lado, José Manuel Sánchez, Jefe del Laboratorio Ambiental de la Gerencia de Investigación e Innovación Ambiental del Iclam, acotó que este nuevo proceso de recolección de muestras corresponde al periodo lluvioso, que comprende los meses de julio a diciembre.
El experto detalló que anteriormente se realizó el mismo procedimiento durante la época de sequía, lo que a su juicio le ha permitido identificar diversas variaciones que se producen en las distintas etapas.
«Este es muy importante porque puede variar la concentración de ciertos componentes químicos. En el Lago desembocan 135 ríos de los cuales ellos traen algunos componentes químicos que afectan el Lago.
Todo eso en los periodos puede variar. En sequía se puede presentar una mayor o menor concentración dependiendo del proceso y en lluvia puede aumentar o disminuir», indicó.
El monitoreo ambiental integral del estuario zuliano se realiza en 28 estaciones distribuidas en tres zonas que van desde la bahía del Tablazo, El Estrecho y el Exaco.
Hasta el momento se han ejecutado muestras en más de 16 puntos, por lo que se espera continuar con la ejecución de estas jornadas en pro de la conservación y el cuidado del estuario marabino.


