Un hospital en Járkov, en el noreste de Ucrania, fue alcanzado por los bombardeos rusos durante la noche.
Un hospital en Járkov, en el noreste de Ucrania, fue alcanzado por los bombardeos rusos durante la noche del lunes al martes y el ataque dejó al menos 73 heridos, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Las autoridades locales tuvieron que evacuar a 226 pacientes del centro médico en plena noche, en uno de los golpes más duros contra la infraestructura sanitaria del país en lo que va de guerra.
El bombardeo contra el hospital en Járkov formó parte de una nueva jornada de ataques cruzados entre Rusia y Ucrania, apenas un día después de que un ataque ruso matara al menos a 29 personas durante una distribución de ayuda humanitaria en el sureste ucraniano. La escalada llega tras una inusual pausa en los combates en la región de Jersón, en el sur, que concluyó el domingo y que había permitido el ingreso de una misión humanitaria a la ciudad de Oleshki, bajo ocupación rusa.
Hospital en Járkov: 226 pacientes evacuados en plena noche
De acuerdo con el reporte de Zelenski, los bombardeos alcanzaron el hospital durante la noche y obligaron a trasladar de urgencia a los 226 pacientes que se encontraban en el centro. Las autoridades locales no precisaron en el primer balance cuántos de los 73 heridos son pacientes, personal médico o vecinos de la zona, ni el estado de gravedad de cada uno, por lo que la cifra podría actualizarse en las próximas horas.
Járkov, la segunda ciudad de Ucrania, vive bajo fuego ruso desde el inicio de la invasión por su cercanía con la frontera. Sus hospitales han sido blanco reiterado de los ataques contra la infraestructura civil del noreste del país, y cada evacuación nocturna obliga a mover a enfermos críticos por rutas expuestas a nuevos bombardeos.
Moscú dice que derribó 493 drones ucranianos en una noche
La respuesta ucraniana también fue masiva. La defensa aérea rusa derribó 493 drones que se dirigían hacia Moscú en la noche del lunes al martes, según anunció el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin. «Entre las 20:30 del 2 de noviembre y las 07:30 del 3 de noviembre, 493 drones volaron en dirección a la región de Moscú. La mayoría fueron destruidos por el sistema de defensa aérea», escribió Sobianin en Telegram.
Del lado ruso no se informó en el primer parte de víctimas por esa oleada de drones, la mayor cifra de aparatos interceptados en dirección a la capital que Moscú reporta en una sola noche en meses. El cruce de ataques (misiles y drones rusos contra ciudades ucranianas, drones ucranianos contra territorio ruso) se ha convertido en la dinámica dominante de la guerra mientras el frente terrestre se mueve con lentitud.
La escalada llega en vísperas de la trilateral de Abu Dabi
Los nuevos ataques tienen lugar mientras este martes se celebran en Estados Unidos las elecciones de mitad de mandato, cruciales para el presidente Donald Trump, quien ha instado a ambos países a detener los ataques mutuos contra sus infraestructuras energéticas. En ese contexto, el Kremlin confirmó que una delegación rusa participará en Abu Dabi, los días 10 y 11 de noviembre, en nuevas negociaciones trilaterales con Kiev y Washington para intentar una salida diplomática al conflicto.
El último encuentro trilateral entre las delegaciones rusa, ucraniana y estadounidense tuvo lugar a mediados de febrero en Ginebra y fracasó porque ambos bandos mantuvieron sus condiciones. Ahora las perspectivas son todavía más sombrías: la oleada de esta semana incluyó también un ataque masivo contra la infraestructura energética ucraniana y el golpe del lunes contra un punto de reparto de ayuda humanitaria en Zaporiyia, cuyo balance actualizado este martes subió a al menos 29 muertos.
Para las autoridades ucranianas, atacar un hospital la víspera de una nueva ronda negociadora confirma que Moscú usa la presión militar como palanca en la mesa. Para el Kremlin, la cifra récord de drones contra su capital alimenta su argumento de que Kiev también golpea objetivos lejos del frente. Entre ambos relatos, la población civil de Járkov sumó otra noche de evacuaciones, con 226 pacientes trasladados y al menos 73 heridos que atender en otros centros de una red sanitaria ya desbordada por la guerra.