La Fiscalía Europea abrió este viernes una investigación por un posible fraude en el AVE Madrid-Sevilla.
La Fiscalía Europea abrió este viernes una investigación por un posible fraude en el AVE Madrid-Sevilla, la línea de alta velocidad donde la semana pasada murieron 69 personas en el accidente de Urda, en la provincia de Toledo. El organismo quiere determinar si hubo irregularidades en el uso de los fondos europeos destinados a renovar y mejorar la seguridad, la señalización y los sistemas de comunicaciones de esa línea.
Según informó la propia Fiscalía Europea, las diligencias ya están en marcha en Adif, la empresa pública que gestiona la infraestructura ferroviaria española, y en otros organismos públicos. El Tribunal de Cuentas confirmó, por su parte, que agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se presentaron en sus dependencias a petición de la Fiscalía Europea para solicitar información relacionada con la investigación.
El fraude en el AVE Madrid-Sevilla, bajo la lupa de la Fiscalía Europea
La investigación anunciada este viernes es distinta de la que lleva un juzgado español sobre las causas técnicas del accidente. Esta se centra en la vertiente económica: en comprobar si el dinero europeo destinado a la modernización de la línea se empleó correctamente. En 2021, Adif Alta Velocidad había adjudicado tres contratos por un importe conjunto superior a los 136 millones de euros para renovar instalaciones de señalización, telecomunicaciones, protección del tren y desvíos en ese mismo corredor.
No es la primera pesquisa de este tipo sobre la línea. La Fiscalía Europea ya había iniciado investigaciones por el otro gran desastre ferroviario de este año en el mismo trazado, el ocurrido el 18 de enero cerca de Adamuz, en Córdoba, donde murieron 46 personas. España suma así dos accidentes graves en menos de un año sobre la primera línea de alta velocidad del país, inaugurada en 1992.
Un accidente que ya costó el cargo al ministro y al presidente de Adif
De acuerdo con las primeras pesquisas sobre la tragedia de Urda, todo comenzó con una avería informática que obligó a varios trenes a detenerse. Después se dio una orden errónea desde el centro de control de Madrid para que uno de los trenes reanudara la marcha a velocidad normal, y ese tren impactó contra otro que estaba detenido a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora.
La presión política terminó con la dimisión esta semana del ministro de Transportes, Óscar Puente, que también ocupaba la cartera durante el accidente de Adamuz. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año», dijo Puente al anunciar su salida. Al día siguiente presentó su renuncia el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encargó al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, asumir de forma transitoria la cartera de Transportes.
La oposición ya reaccionó al anuncio de la Fiscalía Europea. La vicesecretaria del Partido Popular Carmen Fúnez acusó este viernes al Gobierno de Sánchez de que «la corrupción y la mala gestión se ha llevado por delante vidas humanas». Sánchez, que busca la reelección en las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre, ha reiterado su compromiso de recuperar la normalidad en la alta velocidad española tras admitir que este segundo accidente dejó la confianza de los viajeros quebrada. Sigue la última hora internacional en la sección Mundo de La Noticia De Hoy, donde también contamos la crisis de Gobierno en Bélgica que el rey Felipe frenó este viernes.
Una investigación económica, separada de la causa por las causas del choque
La Fiscalía Europea, el organismo independiente encargado de perseguir los delitos contra los intereses financieros de la Unión Europea, precisó que confirmó la apertura de las diligencias de forma excepcional por el elevado interés público del caso y que no facilitará más detalles en esta fase. Sus investigadores mantienen contacto permanente con los dos juzgados que instruyen las causas de los dos accidentes de la línea: el número 1 de Orgaz, en Toledo, por la tragedia de Urda, y el número 2 de Montoro, en Córdoba, por la de Adamuz. Esas causas judiciales españolas se centran en las causas técnicas de los choques, mientras que la pesquisa europea se concentra exclusivamente en los contratos financiados con dinero comunitario, en su adjudicación y en la ejecución real de los trabajos de seguridad pagados con esos fondos.