Un nuevo cuerpo recuperado en Caraballeda le puso nombre y cierre a una búsqueda que duraba cuatro meses.
Un nuevo cuerpo recuperado en Caraballeda le puso nombre y cierre a una búsqueda que duraba cuatro meses. Este miércoles, voluntarios del grupo de rescate Máquina de Hierro entregaron el cuerpo de Ricardo Alejo, que permanecía bajo los escombros desde el doble terremoto del 24 de junio que devastó la costa de La Guaira.
La recuperación fue el resultado de 24 horas continuas de labores, durante toda la noche, entre los restos de una de las edificaciones colapsadas de la parroquia. Los rescatistas completaron la extracción y realizaron la entrega mientras se cumplían los procedimientos correspondientes, según el reporte conocido este miércoles 28 de octubre.
El cuerpo recuperado en Caraballeda: una búsqueda a petición de una familia
El operativo no partió de un plan oficial de gran escala, sino del llamado de una familia. María del Pilar García pidió ayuda a los voluntarios para localizar a Ricardo, y Máquina de Hierro acudió a la zona para trabajar sobre el punto que la familia señalaba. Omarlina Rioja, integrante del grupo, explicó que los rescatistas respondieron a ese llamado y que seguirán apoyando a las familias que todavía esperan respuestas entre las ruinas.
Entre los voluntarios estaba Javier Navarro, cuya historia resume la dimensión humana de la tragedia: perdió a nueve familiares en los sismos y, desde esa experiencia, sigue ayudando en las labores de búsqueda junto a los equipos que permanecen en Caraballeda más de 125 días después del desastre.
Para María del Pilar García, la historia sigue inconclusa
La recuperación de Ricardo es un avance, pero no el final del camino para García. Su hija Sheila fue rescatada con vida el 25 de junio, un día después de los terremotos, y trasladada a un centro asistencial, donde falleció horas después. Desde entonces, la madre ha recorrido centros de resguardo y dependencias forenses sin lograr confirmar dónde están los restos de su hija.
El 10 de agosto se sometió a una prueba de ADN y todavía espera los resultados. Ha pedido apoyo a organismos públicos y a organizaciones humanitarias para que se esclarezca lo ocurrido, poder recuperar los restos de Sheila y darle sepultura. Su testimonio, recogido por los medios que siguen en la zona, contrasta la duración del terremoto con el tiempo que lleva viviendo sus consecuencias.
Un duelo que se repite con cada cuerpo recuperado en Caraballeda
El doble sismo del 24 de junio dejó en La Guaira edificios colapsados, miles de familias damnificadas y un registro oficial de fallecidos que los medios que cubren la zona sitúan por encima de las 6.500 personas, sin que la cifra se haya actualizado en semanas pese a los hallazgos continuos. Cada cuerpo localizado entre las ruinas obliga a reactivar protocolos forenses, notificaciones a familiares y trámites de identificación que, como muestra el caso de Sheila, pueden prolongarse durante meses. El panorama de la emergencia al cumplirse el primer mes ya había sido descrito por Médicos Sin Fronteras en su balance de la respuesta al terremoto en Venezuela.
Caraballeda, cuatro meses después
En la Mansión Caraballeda, uno de los conjuntos golpeados por los sismos del 24 de junio, perdieron la vida al menos nueve personas. El cuerpo recuperado en Caraballeda en esta jornada corresponde a esa misma búsqueda sostenida que los voluntarios mantienen en el conjunto residencial. Cuatro meses después, las labores de búsqueda no se han detenido del todo: grupos voluntarios como Máquina de Hierro mantienen su disposición de acompañar a las familias que aún esperan encontrar a sus seres queridos, en una parroquia donde cada cuerpo recuperado en Caraballeda reabre la herida del desastre y, a la vez, le devuelve un nombre a una familia.
La magnitud de la tragedia sigue dimensionándose en cifras oficiales: esta misma semana, un informe del BID y el Banco Mundial cifró en US$14.866 millones los daños de los terremotos en Venezuela, mientras en la costa se anunció que las playas de La Guaira reabrirán el 31 de octubre, en un intento de recuperar algo de normalidad. Toda la cobertura del país está en la sección de Venezuela.
Por ahora, la familia de Ricardo Alejo podrá cerrar un duelo que llevaba cuatro meses suspendido entre los escombros. Para otras familias de Caraballeda, la espera continúa, sostenida por voluntarios que se niegan a dar la búsqueda por terminada.