Las apelaciones del cerebro del 11S ante la Corte Suprema de Estados Unidos terminaron este lunes en un portazo: el alto tribunal desestimó los recursos de Jalid Sheij Mohamed, señalado como el ideólogo de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y de dos de sus coacusados, contra la anulación del acuerdo de culpabilidad que les habría descartado la pena capital.
Lo que se sabe hasta ahora
- El Supremo rechazó este lunes las peticiones presentadas por separado por Sheij Mohamed, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi.
- Queda vigente el fallo de un tribunal de apelaciones que reconoció al exsecretario de Defensa Lloyd Austin la autoridad para invalidar los pactos.
- Los acuerdos, anunciados en 2024, fueron anulados por Austin ante el rechazo de sobrevivientes y familiares de las víctimas.
- El caso seguirá ante las comisiones militares de la base naval de Guantánamo, con un juicio que no arrancaría hasta 2028.
Qué cambia con el rechazo de las apelaciones del cerebro del 11S
Con la decisión de este lunes, la pena de muerte vuelve a estar plenamente sobre la mesa para Sheij Mohamed —el prisionero de mayor valor de Guantánamo— y sus coacusados, acusados del asesinato de 2.977 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania, en los peores atentados terroristas de la historia de Estados Unidos. El actual Gobierno del presidente Donald Trump respaldó la anulación que en su día firmó Austin, jefe del Pentágono durante la Administración de Joe Biden (2021-2025), quien argumentó que una decisión de esa magnitud debía tomarla él y no los fiscales militares.
El proceso acumula más de dos décadas de dilaciones: los cargos se presentaron por primera vez ante una comisión militar en 2008, el procedimiento se suspendió durante años y fue reformulado bajo nuevas normas en 2012. En 2023, un juez militar separó del caso a un quinto acusado, Ramzi bin al Shibh, por incapacidad mental. La base de Guantánamo, escenario también de otras historias que hemos contado en este diario, como la pesadilla de un venezolano detenido en Guantánamo, seguirá siendo el centro de un litigio que ya supera los 25 años.




