Alliana salud prioridad: esa fue la señal de la primera mañana como presidente de Paraguay.
Alliana salud prioridad: esa fue la señal de la primera mañana como presidente de Paraguay. El mandatario se estrenó este sábado en el cargo con una reunión a primera hora en el Palacio de López, en Asunción, con el ministro de Salud, Isaías Fretes, y con una promesa concreta: atender las necesidades «más urgentes» del sistema sanitario, empezando por el abastecimiento de medicamentos en los hospitales públicos.
Alliana llegó muy temprano a la sede del Ejecutivo para arrancar su primera jornada de trabajo, un día después de jurar el cargo tras la destitución de Santiago Peña. Eligió la salud como el primer tema de su agenda de Gobierno, en un país donde los reclamos por la falta de medicinas e insumos en los hospitales forman parte del malestar ciudadano desde hace años.
Alliana salud prioridad desde el primer día
«¡La salud será una de las grandes prioridades de nuestro Gobierno!», publicó el presidente en sus redes sociales al dar cuenta de su reunión con Fretes. En el mismo mensaje prometió trabajar para que a los ciudadanos «no les falten los medicamentos ni la atención médica que necesitan», en lo que constituye la primera definición programática de su gestión, apenas horas después de asumir.
La elección del tema no es menor: la red pública de salud paraguaya carga con una deuda acumulada con sus proveedores que el propio Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social cifraba, hasta abril pasado, en unos 1.000 millones de dólares. Esa deuda incluye medicamentos, insumos y también servicios tercerizados como limpieza, seguridad y alimentación, según declaró entonces a medios locales el viceministro de Atención Integral a la Salud, Saúl Recalde.
Una deuda millonaria con los proveedores de medicamentos
Dentro de ese pasivo destaca un rubro especialmente sensible: unos 130 millones de dólares corresponden a licitaciones abiertas para responder a los amparos judiciales que interponen los pacientes que necesitan medicamentos de alto costo y no los encuentran en los hospitales. Es decir, una parte importante de la deuda nace de órdenes judiciales que obligan al Estado a comprar fármacos que el sistema regular no logra proveer a tiempo.
Ese es el escenario que hereda el nuevo Gobierno y el que explica que Alliana haya abierto su agenda con el ministro Fretes. La promesa de garantizar el abastecimiento obliga ahora a traducirse en pagos a proveedores, compras oportunas y una gestión que los pacientes puedan notar en las farmacias hospitalarias, el punto donde la crisis de la salud se vuelve más visible para la gente.
Un estreno en medio de la tormenta política
El primer día de Alliana transcurre, además, bajo la sombra del terremoto político que lo llevó al poder. Santiago Peña, destituido por el Congreso tras un juicio político, fue detenido poco después de dejar el cargo y debe comparecer este sábado ante la Fiscalía, mientras el extitular del Banco Central, Carlos Carvallo, se presentó la víspera ante las autoridades y fue trasladado a una dependencia policial. El trasfondo completo de esa jornada histórica está en la nota sobre la asunción de Alliana y su promesa a los afectados del caso Ueno Bank.
El escándalo financiero que detonó la crisis afecta a unos 2,94 millones de clientes de la extinta entidad, entre ellos instituciones estatales que mantenían millonarios recursos depositados allí, como se detalla en el reporte sobre los fondos atrapados por la crisis de Ueno Bank. En ese contexto, que el nuevo presidente haya dedicado su primera reunión a la salud pública también se lee como un intento de mover el foco del Gobierno hacia una preocupación cotidiana de los paraguayos.
Alliana deberá completar el período constitucional que concluye el 15 de agosto de 2028. Su estreno deja una señal clara de por dónde quiere empezar: la salud primero. Ahora le tocará sostener esa prioridad con resultados, porque la deuda con los proveedores y la falta de medicamentos no se resuelven con un solo anuncio.