Este sábado, 20 de julio de 2024, el Gobierno alemán llevó a cabo una ceremonia en el Memorial de la Resistencia Alemana, en Berlín, para recordar a los miembros de la resistencia que hace 80 años intentaron asesinar al dictador nazi Adolf Hitler.
El canciller de Alemania Olaf Scholz, acompañado por el presidente Frank-Walter Steinmeier y otros dignatarios, subrayó la importancia de la democracia y la resistencia contra el extremismo.
El controvertido legado del aspirante a asesino de Hitler
El 20 de julio de 1944, el oficial alemán Claus von Stauffenberg y dos conspiradores intentaron matar a Adolf Hitler con un maletín bomba, creyendo que su liderazgo estaba arruinando a Alemania. El complot fracasó y los… pic.twitter.com/JeReYHispF
— DW Español (@dw_espanol) July 20, 2024
Durante su discurso, Scholz afirmó: «Nuestra democracia depende de nuestros incansables esfuerzos, del compromiso de todos y cada uno de nosotros». En un contexto histórico, el canciller recordó el lugar donde el coronel Claus Schenk von Stauffenberg fue fusilado tras el fallido atentado de la «Operación Valkiria».
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Scholz enfatizó que la democracia «prospera oponiéndose a todas las formas de misantropía y extremismo», destacando que aquellos que amenazan la democracia encontrarán «siempre nuestra decidida resistencia».
La ceremonia no solo se refirió a la Alemania nazi, sino que también abordó la situación actual en Europa, haciendo un llamado a la solidaridad con Ucrania, que enfrenta la agresión rusa. Scholz destacó que, a pesar del fracaso del golpe de Estado, los ideales de la resistencia siguen siendo relevantes hoy en día.
En este sentido, el presidente de la Fundación 20 de julio de 1944, Robert von Steinau-Steinrück, rechazó los intentos de populistas y extremistas de instrumentalizar la resistencia en contra de la democracia liberal.

El evento culminó con un llamado a la unidad y la protección de los valores democráticos, recordando que la resistencia contra el nacionalsocialismo fue necesaria debido a la falta de apoyo a la democracia de Weimar. Steinmeier instó a los ciudadanos a evitar caer en la trampa del odio, afirmando que «la violencia destruye la democracia».


