Venezuela y el Reino de los Países Bajos acordaron reforzar la cooperación contra el narcotráfico.
Venezuela y el Reino de los Países Bajos acordaron reforzar la cooperación contra el narcotráfico y mantener canales de comunicación directos con las autoridades de Aruba, Bonaire y Curazao, las tres islas neerlandesas ubicadas frente a la costa occidental venezolana. El acuerdo salió de una mesa de trabajo entre la Superintendencia Nacional Antidrogas (SNA) y el agregado policial neerlandés, en la que ambas partes revisaron su agenda bilateral en materia de lucha antidrogas.
La cooperación contra el narcotráfico se revisó en la mesa de la SNA
El encuentro estuvo encabezado por el superintendente nacional antidrogas, mayor general Danny Ferrer Sandrea, quien recibió al agregado policial de Países Bajos, Jurgen Bakker. En la mesa participaron también funcionarios del área de relaciones exteriores y comercio internacional, según la información difundida tras la reunión.
Durante la jornada, las dos delegaciones revisaron los temas de interés bilateral y reiteraron su disposición de mantener una comunicación directa y permanente. La idea, explicaron las partes, es que ese canal sirva de enlace fluido con las autoridades locales de las tres islas del Caribe neerlandés, de modo que el intercambio de información no dependa de trámites largos cuando se presente una situación que exija coordinación inmediata.
La SNA es el organismo encargado de coordinar la política antidrogas en Venezuela y de articular el trabajo con los cuerpos de seguridad y con los aliados internacionales del país. Que la mesa se haya realizado en su sede y con su máxima autoridad al frente le da al acuerdo un carácter operativo, más allá del saludo diplomático: se trata del ente que deberá sostener el contacto cotidiano con las islas.
Enlace directo con Aruba, Bonaire y Curazao
Aruba y Curazao son países constituyentes del Reino de los Países Bajos y Bonaire es un municipio especial neerlandés. Las tres islas se encuentran a pocas decenas de kilómetros de la costa venezolana, frente a la península de Paraguaná, una posición que las convierte en vecinas inmediatas de Venezuela y, al mismo tiempo, en piezas sensibles de cualquier estrategia regional contra el tráfico ilícito de drogas.
La cuenca del Caribe es uno de los corredores históricos del narcotráfico entre Suramérica, Europa y Norteamérica, y las rutas marítimas que pasan junto a las islas ABC forman parte de ese mapa. Por eso, los canales directos acordados buscan fortalecer el intercambio institucional y la coordinación entre ambos países: compartir alertas, cruzar información y reaccionar con rapidez ante movimientos sospechosos en aguas compartidas.
La coordinación con los vecinos caribeños es un eje que Venezuela viene moviendo en varios frentes, como ocurrió con la cooperación energética con Trinidad y Tobago, aunque en este caso el foco es exclusivamente de seguridad y lucha antidrogas.
Una visita oficial de Curazao a principios de diciembre
En la agenda conjunta quedó un compromiso concreto: las autoridades evaluaron concretar, a principios de diciembre, una visita oficial de representantes de Curazao a la sede de la Superintendencia Nacional Antidrogas. Sería el siguiente paso del acercamiento y la primera prueba práctica de los canales que ahora se declaran abiertos.
Con esa visita, enfatizaron las partes, se busca consolidar las alianzas estratégicas regionales y reforzar los mecanismos de cooperación en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas. No se anunciaron operativos conjuntos, cifras ni acuerdos de otro tipo: lo firmado en la mesa es, por ahora, un compromiso de coordinación institucional sostenida.
El seguimiento de este acuerdo se podrá medir en hechos verificables: si la visita de Curazao se concreta en diciembre, si los canales directos se traducen en operaciones coordinadas y si la agenda bilateral suma nuevos encuentros. Mientras tanto, la mesa de la SNA deja restablecido un puente de trabajo entre Venezuela y el Caribe neerlandés que interesa de cerca a las comunidades venezolanas de Aruba, Bonaire y Curazao, donde vive una amplia diáspora que sigue a diario las noticias de Venezuela.