Un inmigrante venezolano de 53 años murió bajo custodia de ICE en un hospital de San Antonio, Texas.
Un inmigrante venezolano de 53 años murió bajo custodia de ICE en un hospital de San Antonio, Texas, tras pasar un mes internado por un cuadro clínico crítico. El fallecimiento, ocurrido el 29 de octubre, fue anunciado por la agencia migratoria estadounidense en un comunicado emitido el 2 de noviembre y eleva a 30 el número de extranjeros que han perdido la vida este año mientras estaban retenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
El venezolano fue identificado como Fran Gregory Portillo-Zapata. Murió en el North Central Baptist Hospital de San Antonio, adonde había sido trasladado de urgencia el 30 de septiembre desde el centro de procesamiento de inmigración del condado de Karnes, el lugar donde permanecía recluido desde su detención.
Custodia de ICE: un mes entre la detención y el hospital
Portillo-Zapata fue arrestado el 30 de agosto de 2026 por oficiales de la división de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) de San Antonio, durante un operativo de control tras una parada vehicular. Los agentes determinaron que su caso ameritaba un arresto administrativo para proceder con su expulsión y lo recluyeron en el centro de Karnes, sin altercados durante la detención, según el reporte oficial.
Justo un mes después, el 30 de septiembre, su estado de salud se complicó de forma grave: pancreatitis aguda, sepsis grave y una enfermedad renal en etapa terminal obligaron a su traslado de urgencia al hospital. El ciudadano permaneció internado en esa institución médica hasta el día de su muerte, el 29 de octubre. Tras el fallecimiento, ICE notificó lo sucedido a los familiares, al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a la representación diplomática de Venezuela, y aclaró que el dictamen final sobre la causa de muerte sigue sujeto a los análisis médicos correspondientes.
El extranjero número 30 que muere en 2026
Con este deceso, Portillo-Zapata pasó a ser el extranjero número 30 en perder la vida bajo custodia de ICE en lo que va de 2026. La cifra supera ya los 60 fallecimientos desde el inicio de la segunda administración del presidente Donald Trump, y la agencia suma además cuatro muertes en apenas el primer mes del año fiscal 2027, un ritmo que mantiene el foco sobre las condiciones de detención.
El historial migratorio de Portillo-Zapata en Estados Unidos comenzó en junio de 2023, cuando fue interceptado por primera vez por la Patrulla Fronteriza y devuelto a México. Un mes después, el 12 de julio de 2023, intentó cruzar nuevamente la frontera de forma irregular; en esa ocasión recibió una orden de comparecencia ante la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR) y fue puesto en libertad bajo palabra, hasta su recaptura en 2026. Su caso se suma a otros episodios recientes que han tensado la relación entre la comunidad venezolana y las autoridades migratorias, como la advertencia del DHS sobre un venezolano condenado por abuso infantil en Washington.
Críticas por la atención médica en los centros de ICE
Este nuevo deceso incrementa las críticas y la vigilancia pública sobre las condiciones de salubridad y la calidad de la asistencia médica que la infraestructura de ICE ofrece a los extranjeros retenidos en sus instalaciones. Frente a los cuestionamientos, la agencia migratoria defendió su gestión mediante un pronunciamiento en el que garantizó espacios dignos y seguros.
ICE recordó que sus protocolos obligan a realizar revisiones médicas, de salud mental y odontológicas a cada interno durante sus primeras 12 horas de llegada, seguidas de un chequeo exhaustivo en un lapso de 14 días y acceso a urgencias las 24 horas. A pesar de esas garantías institucionales, el caso de Portillo-Zapata —un mes hospitalizado con tres diagnósticos críticos antes de morir— vuelve a poner sobre la mesa la pregunta de qué ocurre con la salud de los detenidos cuando una emergencia se desarrolla dentro de un centro de detención. (El Pitazo)