La recompensa de un millón de dólares que anunció este lunes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pagará a cualquier persona.
La recompensa de un millón de dólares que anunció este lunes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pagará a cualquier persona que denuncie un caso de fraude electoral, en las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre o en comicios pasados, siempre que la información conduzca a la detención y la condena de los responsables.
El anuncio, hecho a ocho días de las elecciones de mitad de mandato que definirán el control del Congreso, convierte la detección del fraude en una tarea abierta a cualquier ciudadano y coloca de nuevo las acusaciones electorales del mandatario en el centro de la recta final de la campaña.
La recompensa de un millón de dólares exige detención y condena
«¡Cualquier persona que denuncie fraude electoral en las elecciones pasadas, o en las próximas elecciones de mitad de mandato de 2026, recibirá un pago de 1.000.000 de dólares tras la detención y condena de quienes cometieron dicho fraude!», escribió el mandatario en su red Truth Social.
La condición es exigente: no bastará una sospecha ni una denuncia pública, porque el pago queda atado a que las autoridades consigan detener y condenar a los autores del fraude. El presidente no dio más detalles sobre el mecanismo del premio ni sobre qué instancia decidirá cuándo una denuncia cumple los requisitos para cobrarlo.
Trump sigue sin reconocer su derrota en las elecciones presidenciales de 2020 frente al demócrata Joe Biden y afirma con frecuencia que aquellos comicios «fueron robados», pese a que no existen pruebas de un fraude que alterara el resultado. Este sábado, tras votar de manera anticipada en Florida, declaró ante los periodistas: «Me presenté y gané en 2016, y gané también en 2020, pero las cosas no salieron así. Fueron unas elecciones amañadas, pero gané por millones de votos».
El pasado 16 de julio, el mandatario ya había dedicado un discurso a la nación en horario de máxima audiencia a insistir en sus acusaciones sobre las elecciones de 2020, nuevamente sin aportar pruebas contundentes sobre el supuesto fraude.
Un Congreso en juego a ocho días de las urnas
En las elecciones de medio mandato se renovará un tercio del Senado y los 435 escaños de la Cámara de Representantes, en unos comicios en los que el Partido Republicano mantiene mayorías estrechas en ambas cámaras. Los sondeos favorecen a los demócratas, que tendrían grandes posibilidades de hacerse con el control de la Cámara Baja.
Ante ese escenario, el 70 % de los estadounidenses no confía en que Trump acepte los resultados si los republicanos pierden los comicios, según una encuesta de la semana pasada de The Washington Post, ABC News e Ipsos. El anuncio de la recompensa se suma a la ofensiva de cierre del presidente, que en la última semana de campaña vuelve a Texas, Iowa y Florida para apuntalar a los candidatos de su partido.
La tensión entre la Casa Blanca y la oposición atraviesa también otros frentes: la semana pasada, los demócratas pidieron un fiscal especial para investigar los posibles vínculos de Trump con Jeffrey Epstein, una exigencia que la Casa Blanca ha rechazado.