El plan de Microsoft retiros voluntarios es el más amplio que la compañía ha puesto sobre la mesa: la tecnológica ofrecerá la salida pactada a unos 60.000 empleados de Estados Unidos, Canadá, India y Reino Unido, según comunicó el grupo este lunes a la agencia AFP.
La cifra equivale a cerca de una cuarta parte de la plantilla mundial de Microsoft, que a finales de junio sumaba 223.000 trabajadores. La empresa presenta la medida como una forma de ajustar su estructura a las necesidades actuales del negocio y contener costos en plena carrera de inversión en inteligencia artificial.
Microsoft retiros voluntarios: quiénes pueden aceptar la oferta
La propuesta alcanza a los cargos situados desde las vicepresidencias hacia abajo, aunque no a todos por igual: quedan fuera algunos colectivos concretos, entre ellos parte del personal de los centros de datos y empleados de las áreas de ventas y marketing. Quienes decidan marcharse recibirán unas condiciones equiparables a las de un despido con su indemnización clásica.
A diferencia de la primera versión del plan, lanzada en abril, esta vez la oferta no exige requisitos de edad ni de años de servicio. La propia compañía anticipa que la respuesta será más contenida que en aquella ocasión.
El antecedente de abril y el gasto en inteligencia artificial
El programa de abril se dirigió a unos 8.750 empleados en Estados Unidos, pensado sobre todo para quienes se acercaban al final de su trayectoria, y lo aceptó alrededor de un tercio de los elegibles, de acuerdo con los datos que la empresa compartió en julio. En el año cerrado el 30 de junio, la plantilla ya se había reducido en unas 5.000 personas, según su informe anual.
El nuevo recorte convive con un desembolso histórico en inteligencia artificial: Microsoft destinó hasta 41.000 millones de dólares en un solo trimestre, el de abril a junio, buena parte de ellos a centros de datos y chips para sostener esa apuesta.