Las sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso de Estados Unidos quedaron en pausa antes de su aplicación.
Las sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso de Estados Unidos quedaron en pausa antes de su aplicación. El presidente Donald Trump firmó este viernes una orden ejecutiva que suspende temporalmente el nuevo paquete de sanciones contra Moscú, una decisión que la Casa Blanca justificó como una cuestión de interés nacional, según informó la agencia EFE.
El mandatario informó al Congreso de que tanto la exención como la pausa temporal responden a los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos. La firma llegó cuando la Casa Blanca enfrentaba el límite del 18 de octubre para determinar qué entidades y sectores rusos serían sancionados bajo la nueva legislación.
Sanciones contra Rusia: qué suspende la orden de Trump
La legislación suspendida lleva el nombre del senador republicano Lindsey Graham, su principal impulsor en el Congreso, fallecido repentinamente meses atrás. El texto buscaba endurecer el castigo a la economía rusa y cortar los recursos que sostienen la guerra contra Ucrania, y había sido aprobado por los legisladores apenas días atrás, tras meses de debate.
Entre sus medidas más duras, la ley contemplaba aranceles de hasta el 100 % que se impondrían en un plazo de 30 días a los productos importados a Estados Unidos desde los cinco mayores importadores de petróleo crudo o gas ruso. También preveía medidas contra los países que compraran a sabiendas petróleo o gas ruso después de la entrada en vigor de la ley, y contra los principales países que ayudaran a Moscú a eludir las sanciones ya existentes.
La Casa Blanca no fijó un plazo concreto para la pausa: la suspensión se presenta como temporal, mientras la administración explora su margen diplomático frente al Kremlin.
Un Congreso que acababa de aprobar el paquete
El choque institucional es evidente. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había sido uno de los principales impulsores públicos del paquete: pidió a los legisladores endurecer la presión económica sobre Moscú durante su visita a Washington en julio y ha insistido en que cada retraso se traduce en más víctimas en el frente.
La tensión entre la Casa Blanca y Kiev viene en aumento. Esta misma semana, el mandatario ucraniano anunció que su país reanudaba los ataques contra refinerías rusas tras dar por terminada la tregua informal impulsada por Trump, un episodio que este medio recogió al desafiar Zelenski a Trump y reanudar los ataques contra las refinerías rusas.
La pausa de las sanciones contra Rusia se suma además a otro gesto reciente de flexibilización: días atrás, Trump anunció un entendimiento para que Rusia suministre diésel al mercado estadounidense y global, con una licencia temporal del Departamento del Tesoro, en medio del encarecimiento de los combustibles a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre.
Por qué importa esta pausa
Para Ucrania y sus aliados europeos, la decisión aplaza la que debía ser la herramienta de presión económica más dura aprobada por Washington desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022. Para Trump, en cambio, la suspensión preserva su capacidad de negociar directamente con Vladímir Putin sin que una ley del Congreso le ate las manos, y evita de momento el golpe comercial que unos aranceles del 100 % habrían supuesto para los países que más energía rusa compran.
Queda por ver cuánto dura la pausa y si la Casa Blanca presenta alguna condición a Moscú a cambio. Por ahora, el paquete queda congelado por decisión presidencial, y el debate pasa al Congreso, donde los partidarios de las sanciones contra Rusia consideran la suspensión un regalo para el Kremlin. Sigue la evolución de esta historia en nuestra cobertura de Mundo. (Con información de France 24 y EFE)