Los beneficios carcelarios de Bukele ya tienen una cifra concreta: el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aclaró la noche de este viernes.
Los beneficios carcelarios de Bukele ya tienen una cifra concreta: el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aclaró la noche de este viernes que el plan alcanzaría a unos 5.000 presos, aproximadamente la mitad de los detenidos señalados como colaboradores ocasionales de las pandillas bajo el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022.
La precisión llegó días después de que el propio mandatario adelantara, el 13 de octubre, que su Gobierno preparaba una liberación anticipada y condicional para cerca de la mitad de los reos acusados de colaborar con las maras. Ahora el Ejecutivo puso el foco en el grupo más bajo de la estructura criminal: los colaboradores casuales, personas que no forman parte de las pandillas, pero que fueron detenidas acusadas de apoyarlas de manera ocasional.
Beneficios carcelarios de Bukele: la revisión será entre 10.629 colaboradores casuales
Según explicó Bukele, la revisión de casos se hará sobre los 10.629 detenidos clasificados como colaboradores casuales. Su estimación previa es que alrededor del 50 % de ellos podría entrar al programa Cero Ocio, el esquema oficial en el que los internos realizan trabajos de utilidad pública —como renovar escuelas o fabricar pupitres— a cambio de optar a una libertad condicional que les permita salir antes de cumplir su condena. Los beneficios carcelarios de Bukele, eso sí, no alcanzarían ni a los miembros plenos de las pandillas ni a sus colaboradores habituales: el filtro se limita al escalón más bajo de la estructura.
El argumento del Gobierno es que esas personas vivían bajo el dominio de las pandillas y que no es lo mismo haber dirigido esa estructura que haber sobrevivido dentro de ella. La salida anticipada, insisten en San Salvador, no sería un perdón: los beneficiarios seguirían siendo considerados culpables y quedarían bajo monitoreo. Puedes seguir el resto de nuestra cobertura regional en la sección de Mundo.
La pirámide carcelaria que presentó el presidente: 96.457 reos
Para dimensionar la medida, Bukele presentó una pirámide invertida con la población reclusa vinculada a las pandillas: 96.457 personas en total. En la cúpula ubicó a 42.125 miembros plenos, conocidos como homeboys; debajo, 25.910 aspirantes que aún no han sido aceptados del todo en la estructura; luego 17.793 colaboradores voluntarios habituales, llamados paros; y en la base, los 10.629 colaboradores casuales sobre los que se aplicaría la revisión. Con ese mapa, los beneficios carcelarios de Bukele se concentran en la base de la pirámide, lejos de la cúpula criminal.
La diferencia, según el mandatario, está en la constancia: un paro colaboraba de forma permanente, todos los días o varias veces por semana, a sabiendas de lo que hacía, mientras que el colaborador casual lo hizo de manera momentánea o en circunstancias especiales. En la práctica, esa línea define quiénes entran en los beneficios carcelarios de Bukele y quiénes quedan fuera. Esa es la línea que el Gobierno quiere usar para separar a quiénes podrían salir antes de quiénes seguirán cumpliendo condenas largas.
Un anuncio en medio de la visita de Laura Fernández y del debate por el régimen de excepción
Las declaraciones se produjeron durante la visita oficial a El Salvador de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien recorrió la megacárcel del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) y firmó con Bukele un acuerdo contra el crimen transnacional, una jornada que ya contamos en esta nota sobre la firma entre ambos gobiernos. Costa Rica, además, acaba de inaugurar su propio penal de alta contención inspirado en el modelo salvadoreño.
El régimen de excepción, que suspende garantías constitucionales, suma más de 90.000 detenciones desde 2022 y es la pieza central de la estrategia de seguridad que redujo los homicidios a mínimos históricos, pero también la más cuestionada: organizaciones humanitarias han registrado más de 6.400 denuncias de atropellos y 570 muertes de personas bajo custodia estatal, y Amnistía Internacional ha advertido de posibles crímenes de lesa humanidad. La aclaración presidencial de este viernes fue recogida por la agencia EFE y reseñada por medios internacionales como HuffPost España. Si el plan avanza, los beneficios carcelarios de Bukele tendrán su primera prueba en la revisión caso por caso de esos 10.629 expedientes, que dirá si la nueva fase del modelo busca corregir excesos o solo aliviar la presión sobre las cárceles.