El papa León XIV recibe el alta este sábado y abandonará a primera hora de la tarde el hospital Gemelli de Roma para regresar al Vaticano, apenas cuatro días después de la operación en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón derecho. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó la salida tras la evaluación médica de esta mañana, una noticia que pone fin a los días de mayor incertidumbre sobre la salud del pontífice, de 71 años.
Según el parte firmado por su médico personal, Luigi Carbone, y por el jefe de cirugía torácica del Gemelli, Stefano Margaritora, los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados esta mañana, junto con la valoración de su estado clínico, permitieron concluir que el Santo Padre «está en condiciones de recibir el alta». El alta llega antes de lo previsto: el Vaticano calculaba una hospitalización de alrededor de una semana y mantiene suspendidas las audiencias públicas hasta el martes 20 de octubre.
El papa León XIV recibe el alta tras una recuperación más rápida de lo previsto
La evolución del pontífice ya apuntaba en esa dirección. El jueves, el Vaticano informó de que León XIV pasó bien la noche y desayunó en el hospital, caminaba por su cuenta y había comenzado la fisioterapia respiratoria. El viernes difundió las primeras imágenes del papa tras la operación, celebrando misa en la sala habilitada en la décima planta del Gemelli, y su equipo médico confirmó una «mejoría constante» y una autonomía completa para sus actividades cotidianas, en línea con la recuperación «según lo previsto» que la Santa Sede ya había comunicado tras la intervención.
Una operación de pulmón y un diagnóstico que se sigue analizando
León XIV anunció el domingo 11 de octubre que los médicos le habían detectado un nódulo en un pulmón y que sería operado. La intervención se realizó el martes 13 por la tarde: con cirugía videoasistida le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, y el análisis del tejido confirmó esa misma noche que se trataba de un adenocarcinoma, el tipo más común de cáncer de pulmón, como ya contó esta casa cuando el Vaticano confirmó el diagnóstico de cáncer. El tumor fue extraído por completo, pero el tejido sigue bajo estudio para determinar con precisión el estadio de la enfermedad y si el cáncer pudo extenderse a los ganglios linfáticos.
Ese resultado, que los especialistas esperan en un plazo de entre 10 y 14 días desde la operación, es decir, entre el 23 y el 27 de octubre, decidirá si el papa necesita un tratamiento complementario de quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia, o si la cirugía bastó para resolver el problema en su fase inicial.
El papa León XIV preside la misa en la sala habilitada del hospital Gemelli de Roma, en la primera imagen difundida por el Vaticano tras su operación de pulmón. (Foto: Vatican Media / EFE)
Lo que se sabe hasta ahora
El primer acto público del papa tras la operación será mañana domingo, cuando rezará el Ángelus desde la ventana de los aposentos papales ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, según el anuncio difundido por la Santa Sede y recogido por agencias internacionales como Reuters. Incluso desde el hospital, León XIV mantuvo actividad: el viernes habló por teléfono con el presidente ruso, Vladímir Putin, a quien expresó su profunda preocupación por la situación humanitaria en la localidad ucraniana de Oleshky, bajo ocupación rusa, y pidió una tregua que permita la entrada de ayuda y alimentos. En el horizonte inmediato queda también en el aire su viaje pastoral a Uruguay, Argentina y Perú, previsto del 6 al 17 de noviembre: oficialmente se mantiene en pie, pero dependerá de su evolución.
Por qué importa: es la primera crisis de salud del primer papa estadounidense, elegido en mayo de 2025, y su desenlace marca el pulso de la Iglesia católica y de los más de 1.400 millones de fieles que siguen su evolución. El alta de hoy es la mejor señal desde el diagnóstico, pero la respuesta definitiva sobre su futuro llegará con los análisis del tumor a finales de mes.