Trump culpa a Greg Abbott por la derrota republicana en Texas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, culpabilizó este martes al gobernador texano, el republicano Greg Abbott, por su derrota en las elecciones de medio mandato y lo acusó de haberse convertido en un «republicano solo de nombre» en los últimos seis meses, en un mensaje en su plataforma Truth Social publicado tras conocerse la victoria de la demócrata Gina Hinojosa con una amplia ventaja sobre su rival.
Abbott buscaba un cuarto mandato al frente de Texas, el estado que gobierna desde enero de 2015, y su caída le entregó la gobernación a Hinojosa, la primera latina que gana el cargo y la primera demócrata que lo ocupa en más de tres décadas. El señalamiento directo del presidente contra un gobernador de su propio partido abre una fractura visible en el Partido Republicano en plena noche electoral.
Trump culpa a Greg Abbott y lo acusa de volver a su «fórmula original»
Según Trump, Abbott volvió a su «fórmula original» y «eso no fue muy bueno». La etiqueta de «republicano solo de nombre» —la expresión con la que el trumpismo suele marcar a los dirigentes que considera desleales o tibios— cayó así sobre uno de los gobernadores más veteranos del partido, ex fiscal general de Texas y figura central de la política fronteriza republicana durante la última década.
En un mensaje posterior en la misma plataforma, el presidente adelantó que se convertirá en un experto en política, «tanto para bien como para mal», sobre las razones por las que los distintos candidatos de estas elecciones legislativas «ganaron o perdieron», una advertencia de que la revisión de culpas dentro de su partido apenas comienza.
Texas, el bastión que se le escapó a Trump
El golpe texano fue doble para la Casa Blanca. El mismo recuento proclamó al demócrata James Talarico ganador de la carrera al Senado por Texas frente al republicano Ken Paxton, a pesar de las numerosas visitas del presidente a ese estado para hacer campaña. Texas era uno de los bastiones más firmes del Partido Republicano y su vuelco alimentó la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso.
El ataque a Abbott contrasta con el tono que el propio Trump había mostrado horas antes, cuando aceptó los resultados electorales y ofreció acuerdos a la nueva mayoría demócrata en una entrevista con The New York Times. Entre la aceptación pública de la derrota y la búsqueda de responsables dentro de su propio campo, la reacción del presidente deja al Partido Republicano ante su primera gran discusión interna tras perder el Congreso.