El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado 1 de febrero de 2025 que el gobierno de Nicolás Maduro ha aceptado recibir a los inmigrantes ilegales deportados desde Estados Unidos, incluidos miembros de la banda criminal Tren de Aragua. Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión entre ambos países y marca un cambio significativo en las relaciones diplomáticas, que han estado rotas desde 2019.
En su publicación en la plataforma Truth Social, Trump afirmó: “Venezuela acordó recibir de regreso en su país a todos los inmigrantes ilegales venezolanos que estaban acampados en Estados Unidos, incluidos los pandilleros del Tren de Aragua”. Además, el mandatario destacó que Venezuela también se encargará del transporte de regreso, lo que implica que el gobierno venezolano financiará los vuelos para repatriar a sus ciudadanos.
La noticia llega tras la liberación el viernes de seis estadounidenses que habían estado detenidos en Venezuela. Esta liberación fue el resultado de una reunión entre Richard Grenell, enviado especial de Trump, y Maduro. Durante esta reunión, se discutieron no solo las condiciones para la repatriación de venezolanos indocumentados, sino también un «nuevo comienzo» en las relaciones entre Washington y Caracas. Los seis hombres liberados fueron fotografiados sonriendo junto a Grenell en un avión, lo que simboliza un aparente avance en la diplomacia estadounidense hacia Venezuela.
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Grenell había viajado a Caracas con dos objetivos claros: asegurar la liberación de los estadounidenses detenidos y negociar la aceptación por parte del gobierno venezolano del regreso incondicional de los migrantes deportados. Esta visita se produce en un contexto donde Estados Unidos ha amenazado con sanciones a otros países, como Colombia, si no aceptan la repatriación de sus ciudadanos indocumentados.
El acuerdo con Venezuela ha generado diversas reacciones. Por un lado, Trump celebra lo que considera una victoria política en su campaña presidencial, donde la inmigración ha sido uno de los temas centrales. “Estamos en proceso de expulsar a un número récord de extranjeros ilegales de todos los países, y todas esas naciones aceptaron el regreso de estos extranjeros ilegales”, afirmó Trump.


