El gobierno de Colombia decretó estado de desastre nacional debido a los graves incendios forestales que han afectado al país en las últimas semanas, en consecuencia del fenómeno natural “El Niño”. Cientos de ecosistemas naturales, familias y hogares se vieron afectados debido a las llamas.
Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), se espera que durante el mes de febrero el tiempo seco se sienta con fuerza en la región amazónica. Ante esta situación, se ha puesto en marcha un nuevo plan de emergencia para prevenir los efectos de la sequía.
Como parte de las primeras acciones, se ha iniciado la operación del avión Hércules y su equipo de incendios MAFFS II. La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, informó que los equipos técnicos ya se encuentran en el país y activarán el avión Hércules, que utilizará bolsas y cajas de agua para combatir los incendios. Esta será la primera vez desde 2019 que se pondrá en funcionamiento el sistema Hércules en Colombia.
En sintonía, el sistema Guardián Caylym, enviado por la Fuerza Aérea del Perú en respuesta a la solicitud de apoyo de Colombia, también estará sobrevolando la región.
El Gobierno nacional dará inicio al protocolo de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), conformado por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, con el objetivo de establecer un Puesto de Mando Unificado y analizar la situación actual de la región amazónica. Brasil brindará su apoyo en esta iniciativa.
La ministra Muhamad destacó que el presidente Gustavo Petro busca comunicarse con el presidente Lula para unir esfuerzos y capacidades en toda la Amazonía y apoyar la situación del bioma. Además, se ha trabajado en conjunto con la comunidad internacional y se han recibido ofertas de apoyo concretas por parte de Canadá, Perú, Estados Unidos, México, la Unión Europea y Naciones Unidas.
En colaboración con las entidades nacionales, el Ministerio de Ambiente seguirá coordinando estrategias para fortalecer la operación de carrotanques de agua en los departamentos afectados por la sequía y el desabastecimiento. El trabajo conjunto de los gobiernos locales, las autoridades, las entidades ambientales, las juntas de acción local y las brigadas forestales comunitarias ha sido fundamental para controlar los incendios que aún persisten.
Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en el país todavía están activos diez incendios forestales, mientras que 368 se han consumado y nueve están bajo control. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades y se espera que las medidas implementadas en el plan de emergencia ayuden a mitigar los efectos de la sequía y los incendios forestales.


