El toque de queda en París volverá a regir este fin de semana en dos de las zonas más sensibles de la capital francesa. La Prefectura de Policía prohibió este viernes la marcha por el centro que la CGT y los chalecos amarillos habían convocado para el sábado y decretó de nuevo la restricción nocturna en la plaza de la República y en el nudo comercial de Châtelet-Les Halles, los dos escenarios de los saqueos del fin de semana del 17 y el 18 de octubre.
La restricción prohibirá la circulación de personas en ambas zonas las noches del sábado 31 de octubre al domingo 1 de noviembre y del domingo 1 al lunes 2 de noviembre, entre las 23:00 y las 6:00. La Prefectura justificó el nuevo veto por «el contexto especialmente tenso» que vive Francia, con demandas de distintos sectores convergiendo en la calle y tras los actos vandálicos que conmocionaron al país el 17 de octubre y se repitieron, con menos altercados, el día 24.
Toque de queda en París y un recorrido impuesto lejos del centro
La marcha vetada era la del llamado «acto III» del movimiento. El trazado propuesto por la CGT —el segundo mayor sindicato de Francia— y por los chalecos amarillos partía de la plaza de la Bastilla y terminaba en la plaza de la Concordia, a los pies de los Campos Elíseos y cerca del Elíseo y de la Asamblea Nacional. En su lugar, la Prefectura impuso un recorrido alternativo por el borde de la capital, de la Porte de Charenton, al sur, a la Porte de Bagnolet, al este, que evita los ejes comerciales y los centros de poder. También quedó prohibida la sentada que los chalecos amarillos habían previsto para este mismo viernes frente a la Asamblea Nacional, aunque para la tarde se mantienen caceroladas y protestas junto a ayuntamientos y sedes locales de diputados.
«La democracia está siendo acallada, sobre todo desde que Macron dijese que solo los sindicatos tienen derecho a manifestarse. Esto es muy grave y es anticonstitucional», denunció ante EFE Azelma Sigaux, una de las portavoces nacionales de los chalecos amarillos. El presidente francés, Emmanuel Macron, había fijado el lunes la línea oficial: las manifestaciones deberán mantenerse fuera de los centros urbanos para proteger los comercios.
Un mes de protestas con miles de arrestos y 3.000 comercios dañados
Las movilizaciones de este mes, que según los convocantes han superado el medio millón de asistentes, nacieron entre los estudiantes de secundaria y sumaron después a otros sectores que protestan por el encarecimiento del coste de vida y la degradación de los servicios públicos. Sindicatos y chalecos amarillos convocaron las jornadas del 17 y el 24 de octubre y la de este sábado. En la primera de ellas, el Gobierno contabilizó unas 550.000 personas en todo el país —110.000 solo en París— y un balance de 1.200 detenidos y 150 policías y gendarmes heridos en una sola jornada.
En el conjunto del mes, los disturbios han terminado en miles de arrestos y en al menos 3.000 comercios dañados por los saqueos, según el balance recogido por EFE. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió esta semana que el riesgo de violencia urbana el sábado es «muy elevado», desde el comienzo de la noche hasta bien entrada la madrugada, en una jornada que además coincide con Halloween. El Ejecutivo prometió un dispositivo de seguridad «extremadamente robusto», tras desplegar 70.000 policías y gendarmes en todo el país el fin de semana anterior.
Francia arrastra semanas de tensión, con emergencias recientes en el sur del país, y el calendario de movilizaciones no se detiene: los estudiantes preparan una nueva jornada el martes 3 de noviembre y los convocantes anuncian una huelga con bloqueos para el jueves 5. Sigue la cobertura internacional en la sección Mundo de La Noticia De Hoy.