El apellido Müller resuena con fuerza en la historia del Bayern Múnich, un club que ha visto brillar a grandes figuras, pero que hoy celebra a un ícono contemporáneo: Thomas Müller. Este 13 de septiembre de 2024, el jugador cumple 35 años y, con 710 partidos oficiales disputados, se convierte en el máximo referente en la historia del club, superando al legendario portero Sepp Maier.
La hazaña no solo es numérica; Müller ha sido un pilar fundamental en la consecución de 32 títulos, incluyendo 12 Bundesligas y dos Champions League.
Desde su debut en 2008, Müller ha sido el alma del equipo. Su estilo de juego, basado en la inteligencia táctica y la capacidad de asistir, le ha permitido acumular 150 goles y 174 asistencias, muchas de ellas a su excompañero Robert Lewandowski, quien rompió récords de anotación en la Bundesliga. A pesar de su éxito, Müller se mantiene humilde, recordando que su número 25 fue un símbolo de la incredulidad de algunos sobre su permanencia en el club.
Con un contrato que se extiende hasta 2025, los aficionados se preguntan si podrá añadir más trofeos a su impresionante colección, mientras su legado como uno de los más grandes jugadores alemanes se consolida. En un deporte donde las estrellas brillan intensamente, Müller destaca por su enfoque en el trabajo en equipo, encapsulando la esencia del fútbol alemán. Su trayectoria es un testimonio de la perseverancia y la dedicación, cualidades que han definido su carrera desde sus inicios en el club bávaro.
Lea también: Ancelotti defiende a Vinicius: «Sigue siendo crucial para nosotros»
Müller ha sido un pilar no solo del Bayern, sino también de la selección alemana, con la que se retiró recientemente tras la Eurocopa, dejando un legado de 131 partidos y 45 goles. Su contribución a la selección nacional ha sido invaluable, especialmente en la conquista de la Copa del Mundo en 2014, donde formó un trío letal junto a Manuel Neuer y Toni Kroos. Juntos, este trío de jugadores alemanes se ha convertido en el más laureado de la historia del fútbol.


