El sospechoso del atentado de Trappes abandonó este lunes el hospital al que había sido trasladado y volvió a quedar bajo custodia policial, después de que los especialistas determinaran que no presenta ninguna patología mental incompatible con su detención. El hombre, de 39 años e identificado como Kevin T., es el presunto autor del tiroteo del pasado viernes en esa localidad de las afueras de París, que dejó un muerto y cinco heridos.
El fiscal antiterrorista francés, Olivier Christen, responsable de la investigación, señaló que el detenido reconoce los hechos, pero niega el móvil racista por el que está siendo investigado. Las primeras pesquisas apuntan a que habría elegido a sus víctimas por su color de piel, una línea que la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) mantiene como eje del caso.
El atentado de Trappes: la custodia se reanudó este lunes
La detención del sospechoso se reanudó este lunes poco antes de las tres de la tarde, tras la evaluación médica que descartó una alteración psiquiátrica aguda que impidiera continuar los interrogatorios. El domingo, la fiscalía había suspendido la custodia para someterlo a observación, después de que el propio detenido declarara que recibía tratamiento para la esquizofrenia. Los análisis practicados tras su arresto también detectaron cannabis y cocaína en su organismo.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, afirmó este mismo lunes que la atención psiquiátrica recibida por el sospechoso no cambia la calificación de los hechos. «Lo que pasó en Trappes es muy grave. Es un atentado terrorista racista», declaró en una entrevista, en la que insistió en que el individuo «actuó para matar a personas que, a sus ojos, no debían integrarse en la sociedad francesa porque eran simplemente de origen extranjero». El presidente Emmanuel Macron ya había calificado el ataque con esos mismos términos, como contamos cuando el sospechoso fue trasladado a la unidad psiquiátrica.
Una víctima mortal y una niña de 12 años en estado crítico
El tiroteo se produjo el pasado viernes, cuando el sospechoso abrió fuego desde un automóvil con un subfusil en Trappes y en la localidad vecina de La Verrière, en el departamento de Yvelines. La víctima mortal fue Pengo Bossio Wangi, de 26 años, una promesa francesa de las artes marciales mixtas de origen congoleño. Entre los heridos figura una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y permanece en estado crítico.
El presunto autor fue detenido el mismo viernes con una metralleta y granadas de gas lacrimógeno dentro de su vehículo. En el registro de su vivienda, en la localidad de Plaisir, los agentes encontraron una Biblia, un Corán y un ejemplar de «Mein Kampf», de Adolf Hitler, según una fuente cercana a la investigación. El caso mantiene en vilo a Francia, que atraviesa una semana de protestas y tensión política a seis meses de las elecciones presidenciales.