Alan Dysert, el actor que durante una década dio vida al encantador estafador Sean Cudahy en la telenovela «All My Children», murió a los 75 años.
Alan Dysert, el actor que durante una década dio vida al encantador estafador Sean Cudahy en la telenovela «All My Children», murió a los 75 años. Su esposa, Michele Dysert, anunció el fallecimiento en un mensaje publicado el domingo en la página de Facebook del intérprete, en el que escribió que su marido murió el viernes 23 de octubre y lo despidió como el amor de su vida, con el corazón roto pero agradecida por los años compartidos.
La viuda no reveló la causa oficial de la muerte. Sí contó que Dysert afrontó durante años numerosos problemas de salud y que lo hizo siempre con determinación, humor y gratitud, aferrado a la vida que amaba. El actor había hecho público en 2023, en su autobiografía «Lights, Camera, Cancer!», que más de una década atrás le habían diagnosticado un cáncer raro, agresivo e incurable, y había relatado un largo recorrido médico que incluía cuatro grandes cirugías relacionadas con la enfermedad, una recaída, muchas rondas de quimioterapia y decenas de estudios por imágenes.
Alan Dysert, el granjero de Illinois que se convirtió en el villano favorito de Pine Valley
Alan Dysert nació el 12 de junio de 1951 y creció en una granja de Oakwood, en Illinois. Estudió en la Universidad de Illinois y, antes de dedicarse por completo a la actuación, trabajó en el negocio inmobiliario e hizo comedia en vivo. Sus primeras apariciones en pantalla llegaron a finales de los años setenta, con un papel sin acreditar en un episodio de la comedia «Soap» y otra participación breve en el cine, hasta que en 1980 le llegó el personaje que marcaría su carrera.
En «All My Children», la histórica telenovela diurna de ABC ambientada en la ficticia Pine Valley, Dysert interpretó a Sean Cudahy, el hermano descarriado del respetable Tom Cudahy. Sean era un estafador carismático, capaz de meterse en cualquier lío con una sonrisa, y su trama más recordada lo llevó a ser condenado por el asesinato de la enfermera Sybil Thorne, con la que salía. El actor estuvo en la serie en dos etapas, de 1980 a 1981 y de 1988 a 1990, hasta completar 79 episodios: cuando el personaje salió de prisión en su segunda etapa, volvió a las andadas y a sus viejos engaños, tal como el público lo recordaba. El propio Dysert disfrutaba ese papel de seductor sin remedio y decía en entrevistas de la época que sus escenas estaban mejor escritas que muchas de la televisión nocturna.
Una fama que cruzaba la pantalla
El fenómeno de las telenovelas diurnas era entonces enorme en Estados Unidos y Dysert lo comprobó en primera persona. En una entrevista de 1995 con The Tennessean ya contaba, entre risas, que lo paraban en los aeropuertos personas de todo tipo: desde candidatos a la presidencia que le pedían autógrafos para sus hijos hasta equipos deportivos profesionales enteros que seguían la serie desde los vestuarios y querían visitar el estudio de grabación. Esa cercanía con el público lo acompañó toda la vida y, según su esposa, define buena parte de su legado: miles de personas lo conocieron como maestro y mentor, alguien que alentaba a los demás a creer en sí mismos y perseguir sus sueños.
Cine, producción y una última película este mismo año
Fuera de Pine Valley, su filmografía incluye títulos como «Two Weeks», junto a Sally Field, y «The Grift». También se puso detrás de la cámara: escribió, dirigió, produjo y protagonizó la película «The Senator», estrenada en 2015. Y no se había retirado: su aparición más reciente en pantalla llegó este mismo año con el drama independiente sobre la Guerra Civil «The Legend of Van Dorn», una producción que él mismo impulsó y que se rodó en Tennessee, el estado donde echó raíces en su etapa final. Puedes seguir más historias como esta en nuestra sección de Entretenimiento.
El maestro de actores de Franklin
En 1991, Alan Dysert fundó The Actor’s School en Franklin, Tennessee, y durante más de tres décadas formó a generaciones de intérpretes del área de Nashville, incluidos artistas de la música country que buscaban pulir su presencia ante las cámaras. Su esposa lo definió como actor, músico, escritor, cineasta, productor y, sobre todo, un maestro querido que cambió vidas. También recordó su don para contar historias, su sentido del humor y su espíritu aventurero: un hombre que entendía que la vida era una aventura, que el mañana nunca estaba garantizado y que los mayores tesoros no eran las cosas, sino las personas y las experiencias.
Dysert y Michele se casaron en 2008. Además de su esposa, le sobreviven sus hijos, Cody y Cooper. La viuda contó que el actor quería que su familia, sus hijos, sus nietos y sus amigos celebraran su vida en vez de llorar su partida, y que lo recordaran con una sonrisa y con una buena historia que contar. La televisión diurna estadounidense pierde así a uno de los rostros de su edad dorada, en un lunes de luto para el espectáculo en el que también se despidió a Walter Koenig, el inolvidable Chekov de «Star Trek», fallecido a los 90 años.