Rumania derriba dos drones que invadieron este sábado su espacio aéreo sobre el mar Negro, en el primer derribo confirmado de aeronaves no tripuladas por parte de un país de la OTAN en medio de la escalada de incidentes que la guerra de Ucrania está extendiendo hacia las costas rumanas. Los dos aparatos fueron destruidos por cazas F-16 sobre aguas territoriales rumanas, minutos después de cruzar la frontera aérea, según confirmó el Ministerio de Defensa en Bucarest.
La alerta se activó a media tarde, cuando los radares de vigilancia detectaron varias trazas no identificadas que avanzaban en dirección suroeste a unos 120 kilómetros al este de la isla de las Serpientes, el enclave ucraniano situado junto a la desembocadura del Danubio que se convirtió en símbolo de la resistencia de Kiev al comienzo de la invasión rusa.
Rumania derriba dos drones: la secuencia, minuto a minuto
A las 17:43 hora local (14:43 GMT), dos cazas F-16 que cumplían misiones de policía aérea recibieron la orden de despegar desde la base de Borcea, en el sureste del país. El primer dron penetró el espacio aéreo rumano a las 17:59 y fue abatido unos dos minutos después. Prácticamente al mismo tiempo, un segundo aparato cruzó el límite a las 18:01 y el otro caza lo neutralizó a las 18:05. Ambos fueron destruidos sobre aguas territoriales de Rumania, de acuerdo con el parte oficial.
«Los dos drones fueron interceptados y derribados en el mar Negro instantes después de haber ingresado ilegalmente en nuestro espacio aéreo. Felicito a nuestros pilotos; el trabajo realizado hasta ahora no ha sido en vano», declaró el ministro de Defensa, Radu Miruță. Las autoridades no han identificado por ahora el modelo de los aparatos, su procedencia ni quién los lanzó.
Lo que se sabe hasta ahora
Qué pasó: dos drones violaron el espacio aéreo rumano y fueron derribados por cazas F-16 sobre el mar Negro.
Cuándo: este sábado, entre las 17:59 y las 18:05 hora local, tras el despegue de los cazas a las 17:43 desde Borcea.
Dónde: sobre aguas territoriales rumanas, tras ser detectados a unos 120 kilómetros al este de la isla de las Serpientes.
Qué sigue: la OTAN discutirá el incidente el martes en el Consejo del Atlántico Norte, según anunció la canciller rumana, Oana Toiu.
Un frente que se calienta: buques atacados y la respuesta de la OTAN
El derribo no llega en el vacío. El jueves, dos buques cisterna químicos fueron atacados con drones frente a la costa rumana, cerca del canal de Sulina —la salida del Danubio al mar Negro y ruta clave de exportación para Ucrania—, y siete tripulantes quedaron desaparecidos. Rumania, miembro de la Unión Europea y de la OTAN, comparte 614 kilómetros de frontera con Ucrania y lleva meses registrando incursiones de drones vinculados a los ataques rusos contra puertos ucranianos del Danubio, una presión que también se siente en el frente interno ucraniano, como contamos en los ataques rusos que dejaron sin electricidad a cientos de miles de ucranianos en Zhitómir y Vínnitsa.
El Parlamento rumano aprobó el año pasado una ley que autoriza al ejército a derribar los drones que ingresen en su espacio aéreo, pero Bucarest se había mostrado prudente a la hora de abrir fuego por el riesgo de caída de restos en zonas pobladas. La canciller Oana Toiu afirmó que «el mar Negro volverá a ser seguro» y anunció que la Alianza Atlántica abordará el episodio el martes. La tensión en las rutas marítimas estratégicas es un fenómeno en expansión, como se vio también en la explosión de un superpetrolero tras chocar con una mina en el estrecho de Ormuz.
Por qué importa: es la primera vez que un socio de la OTAN derriba drones dentro de su propio espacio aéreo en este ciclo de incursiones, y eso mueve el incidente del terreno de las protestas diplomáticas al de los hechos militares. Si la Alianza responde el martes con medidas concretas de defensa aérea en el mar Negro, el flanco oriental europeo habrá subido un escalón en su pulso con Moscú.