Flávio Bolsonaro prometió este sábado, durante un mitin en Vitória, capital del estado de Espírito Santo, que si gana las elecciones presidenciales de Brasil el país estará entre las siete mayores potencias mundiales al final de su eventual mandato. La promesa llegó a ocho días de la segunda vuelta del 25 de octubre, en la que el senador de la ultraderecha se medirá con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en una de las contiendas más cerradas de la historia reciente brasileña.
La promesa de Flávio Bolsonaro en Vitória
Ante miles de seguidores, el aspirante pidió expresamente que le exijan resultados dentro de cuatro años si llega al Palacio de Planalto. Su compromiso central de campaña, repetido en el acto de Vitória, es convertir a Brasil en una de las siete mayores potencias económicas del planeta durante su Gobierno, una meta que sus partidarios recibieron como la señal de que el proyecto bolsonarista aspira a mucho más que ganar una elección: busca reordenar el peso del país en el mundo.
«Dijeron que habían acabado con el bolsonarismo, pero se olvidaron de que Jair Bolsonaro dejó millones y millones de semillas», afirmó el senador ante la multitud, en una frase que resume su estrategia: presentarse como el heredero de un movimiento que, según él, sigue vivo en todo el país pese a la condena y la prisión domiciliaria de su padre.
Un mitin con chaleco antibalas y francotiradores
La imagen del acto también habló. Flávio Bolsonaro habló con una camiseta con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña cubriendo un chaleco antibalas, en un mitin celebrado bajo un fuerte dispositivo de seguridad que incluyó francotiradores apostados en edificios a lo largo del recorrido. El despliegue refleja el clima de tensión de una campaña marcada por la polarización entre los dos grandes bloques del país.
Ataque a Lula y recta final hacia el 25 de octubre
Buena parte del discurso estuvo dedicada a atacar la gestión de Lula da Silva, su rival en la segunda vuelta. Según el senador, bajo el actual mandato se han registrado récords de asesinatos y agresiones contra las mujeres, cierre de empresas y una pérdida de dignidad de los brasileños, aunque durante el acto no presentó medidas concretas para revertir esos problemas. «Vamos a poner punto final a esto», aseguró ante sus seguidores.
Flávio Bolsonaro salió victorioso en la primera vuelta con el 47 % de los votos, frente al 45 % alcanzado por el líder progresista, la misma diferencia estrecha que los últimos sondeos mantienen para la segunda vuelta del 25 de octubre. Con una ventaja tan corta, cada acto de la recta final cuenta, y la campaña del senador busca movilizar a su base en territorios disputados.
Tras el acto en Vitória, el candidato viajará a Salvador, capital del estado de Bahía, uno de los principales bastiones políticos de Lula en el empobrecido noreste brasileño, donde aspira a ampliar sus apoyos en la última semana de campaña. Lo que ocurra el 25 de octubre definirá el rumbo de la mayor economía de América Latina y el equilibrio político de toda la región. (Con información de EFE)