Vecinos y comerciantes protagonizaron este jueves 5 de noviembre una protesta en Barquisimeto.
Vecinos y comerciantes protagonizaron este jueves 5 de noviembre una protesta en Barquisimeto y cerraron los accesos viales de la carrera 25 con calle 15, en el estado Lara, tras seis meses de fallas eléctricas que mantienen a la zona a oscuras, sin agua y con decenas de negocios al borde de la quiebra.
Lo que comenzó hace medio año como una falla intermitente en los transformadores del sector se convirtió en una crisis abierta: tras la explosión definitiva del equipo que abastecía la cuadra, la comunidad pasó cuatro días completos sin luz, y este jueves decidió salir a la calle para exigir una respuesta que, denuncian, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) no ha dado en todo este tiempo.
Protesta en Barquisimeto: transformadores de 50 kVA para una zona que necesita 180
El centro del reclamo es técnico y concreto. Según los afectados, los equipos que operan actualmente en la carrera 25 con calle 15 son de apenas 50 kVA, muy por debajo de los 180 kVA que históricamente requería y soportaba el sector para garantizar un servicio estable. Con esa capacidad reducida, el sistema colapsa una y otra vez: no se pueden encender los aires acondicionados, los aparatos se dañan y los alimentos se pierden.
«Antes venía lo de 110, no se podían prender aires porque el transformador se cae a cada rato. Eso ya lleva tres, cuatro meses y tenemos problemas, se dañan los aparatos, las comidas se dañan», relató uno de los habitantes durante la protesta, en declaraciones recogidas por El Nacional.
Los residentes denuncian además que las cuadrillas de Corpoelec acuden al lugar de forma intermitente, hacen inspecciones o reparaciones menores que colapsan a los pocos días y se van sin proponer el reemplazo definitivo del transformador por uno con la capacidad real que exige la zona. «Vienen, revisan, se van y volvemos a lo mismo», lamentan.
Sin luz no hay agua, clases ni comercio
La crisis eléctrica desató una reacción en cadena sobre los demás servicios. Al no haber energía, los sistemas de bombeo hidroneumático de edificios y viviendas quedan fuera de servicio y la comunidad se queda también sin agua potable. Los centros educativos de la zona funcionan entre altas temperaturas y condiciones adversas que impiden el desarrollo normal de las clases.
El sector comercial, que convive con el área residencial en esa esquina de Barquisimeto, enfrenta pérdidas que los propios comerciantes califican de incalculables: sin corriente es imposible mantener las cadenas de frío para conservar alimentos, encender los equipos de trabajo o abrir con normalidad, mientras las obligaciones fiscales siguen corriendo aunque no haya ingresos. Por eso el titular que resume la jornada es el de unos comercios al borde del cierre tras seis meses de zozobra.
Un síntoma de la crisis eléctrica venezolana
El caso de la carrera 25 con calle 15 no es aislado: es el síntoma local de una infraestructura eléctrica nacional deteriorada por años de falta de inversión, mantenimiento preventivo y sustitución tecnológica, en un país donde el Estado anuncia soluciones de emergencia como las barcazas eléctricas que Corpoelec y Karpowership aportarán al Zulia, mientras comunidades enteras siguen esperando transformadores de capacidad suficiente.
Las comunidades larenses exigen a los organismos competentes una respuesta integral y la asignación inmediata de transformadores con la capacidad de carga real que demanda el sector. Y advierten que, de no recibir soluciones efectivas, continuarán en la calle exigiendo lo que definen como su derecho constitucional a una calidad de vida digna.
Por ahora, la protesta de este jueves deja una exigencia precisa sobre la mesa de Corpoelec: no otra reparación provisional que dure unos días, sino el reemplazo definitivo del equipo colapsado. Hasta que eso ocurra, la carrera 25 con calle 15 seguirá siendo el retrato de cómo una falla técnica de seis meses termina convertida en crisis de agua, de clases y de comercio en pleno corazón de Barquisimeto.