El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este jueves 5 de noviembre que sostuvo un encuentro privado en la Casa Blanca con Kirill Dmitriev, el enviado especial del Gobierno ruso para las negociaciones sobre la guerra, y anticipó que las partes avanzan hacia un gran acuerdo sobre Ucrania que, según sus palabras, trascenderá el territorio ucraniano e involucrará al conjunto del continente europeo.
«No puedo decirte qué fue lo que tratamos. Solo te diré esto: va a haber un acuerdo. Será un gran acuerdo, y abarcará más que solo a Ucrania. Será algo muy importante; involucrará a más que a Ucrania, e incluso podría decir que podría abarcar a toda Europa. Será un acuerdo magnífico, y todo el mundo estará encantado», afirmó Trump ante las preguntas de los periodistas, sin ofrecer detalles sobre los términos que se estarían negociando.
Un gran acuerdo sobre Ucrania que «abarcará a toda Europa»
La presencia del comisionado del Kremlin en la sede del Ejecutivo estadounidense se produjo en el marco de una actividad oficial organizada por la primera dama, Melania Trump, orientada a evaluar los resultados de la tregua temporal acordada en la localidad ucraniana de Oleshky, en la región de Jersón. Horas antes, la propia primera dama había protagonizado la jornada diplomática en la Casa Blanca, como contó La Noticia de Hoy en la nota sobre cómo Melania Trump reunió en la Casa Blanca a enviados de Ucrania y Rusia antes de la cita de Abu Dabi.
Pese a descartar una reunión paralela con el defensor del Pueblo de Ucrania, Dmitró Lubinets, quien integró la delegación del Gobierno de Kiev participante en el evento institucional, el mandatario estadounidense remarcó la inminencia de un entendimiento entre Washington y Moscú. Dmitriev, por su parte, valoró los canales institucionales abiertos en la Casa Blanca para abordar los aspectos humanitarios y los planes de cese al fuego en las zonas de combate.
Lo que dijo el enviado de Putin tras la reunión
Según las vocerías de la delegación rusa, Dmitriev agradeció el rol mediador desempeñado por la primera dama en el operativo de tregua en Oleshky y ratificó que el presidente Vladímir Putin giró instrucciones directas para mantener las vías de negociación y el diálogo técnico en materia humanitaria y económica. El enviado es la figura que el Kremlin ha colocado al frente de los contactos económicos y de inversión con Washington desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
En Kiev, la reacción previa a este nuevo movimiento ya se había hecho sentir: el presidente Volodímir Zelenski viene reclamando más respaldo occidental para sostener la posición ucraniana en la mesa, como recogió este diario cuando Zelenski pidió más apoyo para Ucrania tras la victoria demócrata en Estados Unidos. La incógnita central sigue siendo si un entendimiento anunciado por Washington y Moscú contará con el aval del Gobierno ucraniano, que insiste en no ceder territorio.
La próxima parada: la ronda trilateral de Abu Dabi
El pronunciamiento de Trump se produce en la antesala de la nueva ronda formal de conversaciones trilaterales entre las delegaciones de Estados Unidos, Rusia y Ucrania, programada para los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos. Esa cita es la que la Casa Blanca ha venido preparando con los encuentros de esta semana.
La iniciativa diplomática impulsada por la Casa Blanca busca definir los términos de un cese definitivo de las hostilidades y reconfigurar los acuerdos de seguridad colectiva en el espacio europeo, todo ello previo al inicio del nuevo período legislativo en el Capitolio, tras las elecciones de mitad de mandato que cambiaron el equilibrio de fuerzas en Washington. Si el «gran acuerdo» anunciado por Trump se concreta en Abu Dabi, sería el movimiento diplomático de mayor alcance desde el inicio de la guerra; si se queda en anuncio, la presión volverá a recaer sobre Kiev y sobre los aliados europeos, que reclaman voz propia en cualquier pacto que redefina la seguridad del continente.