El príncipe Harry se encuentra en el centro de una tormenta mediática tras las graves acusaciones de acoso e intimidación formuladas por Sophie Chandauka, presidenta de la organización benéfica Sentebale, que él fundó en 2006. Las tensiones entre Harry y Chandauka han escalado a raíz de disputas internas, lo que ha llevado a ambos a renunciar como patrones de la ONG. Esta situación no solo complica su relación con Sentebale, sino que también agrava el ya frágil vínculo del duque de Sussex con la familia real británica.
Príncipe Harry renuncia a patrocinio tras polémica en organización benéfica
En una serie de entrevistas, Chandauka ha expuesto sus preocupaciones sobre la gestión de Sentebale, señalando que el antiguo consejo de administración bloqueó sus intentos de modernización y acusándola de abusar de su poder. La presidenta, quien asumió su cargo en 2023, afirmó que las actitudes misóginas también han sido un factor en las tensiones que rodean a la organización. El 25 de marzo, tanto Harry como el príncipe lesotense Lerotholi Seeiso anunciaron su renuncia como patrones después de que el consejo dimitiera en medio de un conflicto interno.
Las diferencias comenzaron a intensificarse en abril de 2024, cuando Chandauka rechazó la propuesta de Harry de utilizar Sentebale como plataforma para defender a su esposa, Meghan Markle. En una entrevista con Sky News, Chandauka describió la forma en que se comunicó su dimisión al público como un acto claro de «acoso e intimidación», afirmando que Harry autorizó la divulgación sin consultarla, lo que tuvo un impacto negativo no solo en su reputación, sino también en la de las 540 personas asociadas a la ONG.
Chandauka también ha acusado al príncipe Harry de intentar “expulsarla” de la organización, sosteniendo que su equipo estaba trabajando para desacreditar su labor y poner en riesgo la sostenibilidad de Sentebale. En declaraciones al Financial Times, sugirió que los fundadores de la ONG buscan forzar un fracaso para luego «acudir al rescate». Según ella, la reputación del príncipe Harry se ha vuelto «tóxica», lo que ha dificultado la atracción de nuevos patrocinadores, un argumento que ha sido desmentido por el consejo dimisionario.
La situación en Sentebale refleja un patrón más amplio de creciente distanciamiento entre el príncipe Harry y su familia real. Desde su salida oficial del deber real en 2020, Harry ha enfrentado múltiples desafíos en su vida personal y profesional. Las tensiones con su familia, exacerbadas por la publicación de su autobiografía y entrevistas reveladoras, han llevado a un aumento en el escrutinio público sobre sus acciones y decisiones.

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El regulador británico de organizaciones benéficas ha confirmado que está evaluando el caso para determinar las acciones pertinentes. A medida que se desarrollan los acontecimientos, tanto los seguidores del príncipe como los detractores observan con atención cómo esta crisis afectará no solo a Sentebale, sino también a la imagen pública del duque de Sussex.
La situación actual en Sentebale pone de relieve los desafíos crecientes que enfrenta el príncipe Harry en su intento por reconciliar su vida pública y privada. Mientras las acusaciones de acoso e intimidación resuenan en los medios, el futuro de la organización benéfica y la reputación del príncipe penden de un hilo. Con la presión aumentando tanto desde dentro como desde fuera, queda por ver si Harry podrá encontrar un camino hacia la reconciliación con su familia real y restaurar su legado en Sentebale.


