La plantilla federal de Estados Unidos perdió a unos 426.000 funcionarios civiles a tiempo completo durante los primeros 18 meses del segundo.
La plantilla federal de Estados Unidos perdió a unos 426.000 funcionarios civiles a tiempo completo durante los primeros 18 meses del segundo mandato de Donald Trump, una cifra que equivale a casi una quinta parte de la fuerza laboral inicial de 2,2 millones de empleados. El dato procede de un análisis publicado este jueves por The Washington Post a partir de los registros oficiales de la Oficina de Gestión de Personal (OPM), la agencia que administra el servicio civil federal.
La investigación del diario estadounidense determinó que las salidas se produjeron a un ritmo «significativamente más elevado» que en las dos administraciones anteriores, incluido el primer periodo del propio Trump en la Casa Blanca, entre 2017 y 2021. Se trata, en la práctica, de la mayor contracción de la Administración federal en décadas, ejecutada en apenas año y medio.
La plantilla federal se reduce sobre todo por renuncias y jubilaciones
Contrario a la imagen de despidos masivos, la mayor parte de las bajas no fueron ceses directos: cerca del 85 % de las salidas correspondieron a renuncias voluntarias o jubilaciones, mientras que aproximadamente 32.000 empleados a tiempo completo fueron despedidos directamente, según el análisis. El estudio también encontró que los trabajadores afroestadounidenses fueron los más afectados por la reducción, de acuerdo con varios de los medidores examinados.
Trump asumió el poder por segunda vez el 20 de enero de 2025 con la promesa de recortar el gasto público y adelgazar el tamaño del Gobierno federal. Poco después de su llegada, iniciativas como el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encabezado entonces por el magnate Elon Musk, comenzaron a identificar posibles ahorros, entre ellos la reducción o el desmantelamiento de divisiones e instituciones enteras, como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Un Gobierno más pequeño, con efectos por medir
La salida de cientos de miles de funcionarios redefine el funcionamiento diario de la Administración: menos personal para procesar trámites, atender programas sociales, supervisar normas y sostener servicios que llegan a millones de personas, entre ellas las comunidades latinas y la diáspora venezolana que dependen de oficinas federales para sus procesos migratorios, beneficios y permisos.
El nuevo tamaño del Ejecutivo se conoce en una semana en la que la economía estadounidense sigue dando señales de fortaleza, con un crecimiento del PIB del 3,4 % en el tercer trimestre y movimientos corporativos de calado como la compra de Instacart por DoorDash. El debate de fondo, sin embargo, es otro: si la reducción de la plantilla federal se traducirá en un ahorro real y en servicios más eficientes, o si el costo se pagará en capacidad de respuesta del Estado.
Aun con nuevas contrataciones y reincorporaciones —varias de ellas por demandas de empleados despedidos—, el balance neto es una Administración más pequeña: la plantilla federal se redujo en 255.000 trabajadores entre diciembre de 2024 y junio de 2026, en torno a un 12 %, un nivel no visto desde el primer mandato de Barack Obama. El mayor mes de salidas fue septiembre de 2025, cuando entraron en vigor los incentivos a las renuncias y jubilaciones anticipadas y casi 121.000 funcionarios dejaron sus puestos en solo un mes. Según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales citados en el análisis, el número estimado de empleados federales negros cayó un 30 % al comparar noviembre y diciembre del año pasado con el mismo periodo de 2024, frente a una disminución del 4 % en el resto de los grupos.
Lo que sigue para la plantilla federal
El análisis advierte que el ritmo de salidas de la plantilla federal no se ha detenido del todo y que las agencias seguirán operando con plantillas más cortas en los próximos meses, mientras la Casa Blanca mantiene su objetivo de un Ejecutivo más pequeño.
Por ahora, los datos de la propia OPM confirman la magnitud del cambio en la plantilla federal: en 18 meses, el Gobierno federal de Estados Unidos perdió a casi uno de cada cinco de sus funcionarios civiles a tiempo completo.