Estados Unidos bloqueó desde este jueves la entrada de los productos de tres empresas genómicas chinas —BGI Genomics, MGI Tech.
Estados Unidos bloqueó desde este jueves la entrada de los productos de tres empresas genómicas chinas —BGI Genomics, MGI Tech y Shenzhen BGI Technology, la matriz conocida como BGI Group— tras incluirlas en la lista de entidades sancionadas por su presunta vinculación con el trabajo forzado y la vigilancia de minorías en la región de Xinjiang.
La medida, anunciada el miércoles por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en nombre del Grupo de Trabajo para la Aplicación de la Ley contra el Trabajo Forzado (FLETF), entró en vigor este 29 de octubre: desde hoy, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) aplica la presunción de que los bienes producidos por estas tres compañías están prohibidos, salvo que el importador demuestre, con las exigencias de la ley, que no fueron elaborados con trabajo forzado.
Empresas genómicas chinas: quiénes son las tres firmas vetadas
Las tres compañías están radicadas en Shenzhen, en la provincia de Guangdong, y forman un mismo entramado: Shenzhen BGI Technology (BGI Group) es el accionista mayoritario de BGI Genomics, dedicada a pruebas genéticas y medicina de precisión, mientras que MGI Tech, fabricante de instrumentos y reactivos de secuenciación, comparte el mismo accionista último. Juntas, según el DHS, constituyen una de las mayores empresas del mundo en secuenciación genética avanzada y recolección de material genético, y gestionan incluso el Banco Nacional de Genes de China.
Con estas incorporaciones, la lista de entidades de la Ley de Prevención del Trabajo Forzado Uigur (UFLPA, firmada a finales de 2021) llega a 190 nombres. La expansión anterior, del 31 de julio de 2026, había sumado 43 entidades de una vez, la mayor ampliación individual desde la creación de la lista.
La acusación: pruebas genéticas al servicio de la vigilancia en Xinjiang
El FLETF determinó que las tres firmas ayudan al gobierno de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang a construir y operar su infraestructura de vigilancia masiva: un sistema que usa datos derivados del material genético y otra información para monitorear a las minorías étnicas y que, según Washington, sostiene la represión más amplia, incluidos los programas de transferencia laboral y el internamiento, a menudo bajo la apariencia de «atención sanitaria».
La resolución sostiene además que las empresas obtienen materiales de Xinjiang y trabajan con el gobierno regional para reclutar, transportar, transferir, albergar o recibir trabajo forzado, o a uigures, kazajos, kirguises y miembros de otros grupos perseguidos fuera de la región. «No vamos a dejar que las empresas vinculadas al trabajo forzado y a la vigilancia de minorías perseguidas se beneficien del mercado estadounidense», dijo el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, al anunciar la decisión.
Rob Law, subsecretario del DHS y presidente del FLETF, fue más directo: los bienes de estas compañías «no podrán entrar a menos que prueben que no participan en el aparato de trabajo forzado de Xinjiang». Y el subsecretario adjunto para Comercio y Seguridad Económica, Aris Kourkoumelis, advirtió que el grupo conjunto del DHS y el Departamento de Justicia contra el fraude comercial perseguirá a quien intente burlar el veto.
BGI rechaza los cargos y Pekín niega el trabajo forzado
BGI Group respondió el mismo miércoles que no ha participado en ninguna forma de trabajo forzado y que mantiene «tolerancia cero» frente a esa práctica, mientras que MGI Tech calificó las acusaciones de incompatibles con los hechos; ambas compañías sostienen que su negocio en Estados Unidos representa una parte limitada de sus operaciones. Pekín, por su parte, ha negado de forma reiterada las denuncias de trabajo forzado en Xinjiang formuladas por Washington y por organizaciones de derechos humanos.
El veto abre un nuevo frente en la pugna tecnológica entre las dos mayores economías del mundo, en plena tregua comercial frágil: China ya había prohibido en marzo de 2025 las importaciones de equipos de secuenciación de la estadounidense Illumina, minutos después de que entrara en vigor un arancel adicional de EE. UU. sobre productos chinos. Desde hoy, la batalla por la genómica se libra también en las aduanas estadounidenses.
El comunicado oficial puede consultarse en el anuncio del Departamento de Seguridad Nacional. Sigue la cobertura de la relación entre Washington y Pekín en nuestra sección de Estados Unidos y en la portada de La Noticia De Hoy.