Paraguay Pax Silica ya es una realidad: el país sudamericano se convirtió este viernes en el signatario número 26 de la declaración Pax Silica, la alianza impulsada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de la inteligencia artificial, los minerales críticos y la infraestructura tecnológica. La firma se concretó en una ceremonia en la sede del Departamento de Estado, en Washington D. C.
Paraguay Pax Silica: la firma de Rubén Ramírez en Washington
El canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, firmó el documento en representación de su país, en un acto que contó con la participación de Jacob Helberg, subsecretario estadounidense de Asuntos Económicos. Con la adhesión, Paraguay y Estados Unidos reafirmaron su compromiso de aprovechar los minerales esenciales y la energía hidroeléctrica paraguaya, con la visión compartida de construir un centro de superinteligencia en América.
La declaración reconoce que disponer de cadenas de suministro fiables es indispensable para la seguridad económica de los países firmantes, en un momento en que la revolución de la inteligencia artificial se acelera, reorganiza la economía mundial y remodela esas cadenas. «Declaramos nuestra visión compartida de profundizar nuestra asociación económica mediante esfuerzos compartidos en prácticas de seguridad de la inversión, infraestructuras e incentivos», expresa el documento al que se incorporó Paraguay.
Lo que se sabe hasta ahora
Paraguay es el país número 26 que se suma a la declaración Pax Silica, la iniciativa de Estados Unidos para la cadena de suministro de la inteligencia artificial.
La firma la realizó el canciller Rubén Ramírez Lezcano este viernes en el Departamento de Estado, en Washington, junto al subsecretario Jacob Helberg.
La carta fuerte de Paraguay es su energía hidroeléctrica —una de las mayores del mundo— y sus minerales esenciales, claves para los centros de datos de la IA.
Entre los firmantes anteriores figuran Argentina, Chile, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Japón, Israel, Reino Unido y la Unión Europea.
La información difundida sobre la firma no detalla montos de inversión, una ubicación para el centro de superinteligencia mencionado ni un calendario de construcción.
La energía paraguaya, en el centro de la disputa tecnológica
La expansión acelerada de los centros de datos que procesan la inteligencia artificial exige volúmenes masivos y constantes de electricidad, de preferencia de fuentes renovables. En ese escenario, la abundancia hidroeléctrica de Paraguay —con Itaipú entre las represas más grandes del planeta— se convierte en su activo más atractivo para Washington, que busca blindar la provisión de insumos estratégicos frente al avance de competidores globales como China.
Para Paraguay, la firma marca una postura diplomática clara de alineamiento con Estados Unidos en el sector más sensible de la economía del futuro. El reto, señalan los analistas, será convertir esa adhesión en inversión real: la llegada de capitales tecnológicos exige no solo megavatios disponibles, sino seguridad jurídica, tarifas eléctricas previsibles y la capacidad de transformar la energía en empleo y desarrollo local, en vez de exportar el recurso sin valor agregado. (Con información de EFE vía Yahoo Noticias y Diario Hoy)