Rusia se prepara para acoger en Moscú la cumbre de la OPEP del gas en Moscú, como se conoce al Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), el bloque que reúne a los mayores productores del mundo y que esta vez contará con la presencia del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y con la participación de Venezuela, según confirmó este lunes el Kremlin.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, adelantó que el presidente Vladímir Putin mantendrá varias reuniones bilaterales en el marco del evento. Entre los participantes destacados figura Pezeshkian, quien saldrá rumbo a Moscú este mismo lunes, de acuerdo con la agencia persa Tasnim, para verse cara a cara con su homólogo ruso.
OPEP del gas en Moscú: la agenda de la cumbre y el peso del bloque
El encuentro entre Putin y Pezeshkian se producirá apenas una semana después de la visita del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, a Teherán el pasado 19 de octubre, una señal de la intensa agenda compartida entre ambos países. El embajador de Irán en Moscú, Kazem Yalali, explicó a la agencia RIA Nóvosti que en el foro se hablará del rol del gas natural para la seguridad energética, de los cambios estructurales en el mercado mundial, de la necesidad de inversiones sostenibles, del fortalecimiento del diálogo entre productores y consumidores, del desarrollo de tecnologías y de la protección de la infraestructura energética crítica.
También confirmaron su participación el jefe del Consejo Presidencial de Libia, Mohammed al-Menfi, y la viceministra de Gas de Venezuela, Cindy Rondón, por lo que Caracas tendrá voz propia en una mesa que concentra aproximadamente el 70 % de las reservas probadas de gas del planeta, el 38 % de la producción global, el 42 % de las exportaciones mundiales de gas y el 47 % de las exportaciones de gas natural licuado, según los datos de la propia organización.
El FPEG está formado por 12 miembros: Argelia, Bolivia, Catar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Guinea Ecuatorial, Irán, Libia, Nigeria, Rusia, Trinidad y Tobago y Venezuela. Otros ocho países —Azerbaiyán, Angola, Irak, Mauritania, Malasia, Mozambique, Perú y Senegal— participan en calidad de observadores. La primera cumbre de líderes del bloque se celebró en 2011 en Doha, la capital de Catar, donde se encuentra la sede de la organización, y desde entonces los encuentros de alto nivel se han sucedido cada dos años en distintos países miembros.
La cita llega en un momento en el que Rusia sigue buscando mercados y alianzas para su energía, en plena guerra con Ucrania —donde la pasada noche se registró un ataque con drones que dejó cuatro muertos en Vorónezh y Bélgorod— y con el Kremlin moviendo fichas diplomáticas en varios frentes, como su reciente disposición a replicar en otras zonas del frente la pausa humanitaria acordada en Oleshki. La Unión Europea y Estados Unidos han criticado históricamente al foro por el temor a que pase de ser una plataforma de discusión a un instrumento capaz de influir en los precios mundiales del gas, un debate que volverá a planear sobre la reunión de Moscú.