Las niñas desaparecidas en Bogotá fueron encontradas este jueves 22 de octubre y ya se reencontraron con sus padres, luego de varios días de búsqueda que mantuvieron en alerta a la localidad de Kennedy, en el suroccidente de la capital colombiana. Las menores, identificadas como Nicol Dayana Trejos Pérez y Luz Maileth Urueña Sánchez, fueron ubicadas en una estación de Policía de Patio Bonito, hasta donde llegaron después de haber sido localizadas inicialmente en la localidad de Usme.
Lo que se sabe hasta ahora • Encontradas: Nicol Dayana Trejos Pérez y Luz Maileth Urueña Sánchez, estudiantes de un colegio distrital de Patio Bonito, en Kennedy. • Desaparición: el viernes 16 de octubre, al salir del colegio; un joven se habría hecho pasar por hermano de ambas para retirarlas. • Hallazgo: fueron localizadas primero en Usme y luego llegaron a una estación de Policía de Patio Bonito, donde se reencontraron con sus padres este jueves 22 de octubre. • Lo que sigue: valoración médica y restablecimiento de derechos; la Secretaría de Educación investiga si el colegio cumplió los protocolos de salida.
Las niñas desaparecidas en Bogotá: así fue el reencuentro en Patio Bonito
De acuerdo con la información conocida del caso, las dos estudiantes fueron localizadas en la localidad de Usme y posteriormente llegaron a la estación de Policía de Patio Bonito, en la misma zona donde habían desaparecido. Allí se produjo el reencuentro con sus padres, que llevaban desde el viernes 16 de octubre buscándolas con el apoyo de las autoridades y de la comunidad.
Tras el hallazgo, ambas menores serán trasladadas a un centro médico para recibir una valoración. Ese procedimiento hace parte de las actuaciones previstas para garantizar el restablecimiento de sus derechos, mientras las autoridades avanzan en las verificaciones correspondientes sobre lo ocurrido durante los días en que su paradero fue desconocido.
Un joven se habría hecho pasar por hermano para retirarlas del colegio
Las dos estudiantes desaparecieron el viernes 16 de octubre luego de salir de un colegio distrital ubicado en Patio Bonito, en la localidad de Kennedy. Según el relato de sus familiares, un joven habría retirado a ambas menores de la institución en momentos distintos, con cerca de 40 minutos de diferencia, haciéndose pasar por hermano de las dos. Una de las madres contó que, cuando llegó al colegio a recoger a su hija, le informaron que ya había sido entregada a un supuesto familiar.
El joven, de aproximadamente 14 años y estudiante del mismo colegio, ya fue ubicado por las autoridades, que adelantaron el restablecimiento de sus derechos. La Secretaría de Educación de Bogotá abrió una investigación para determinar si la institución cumplió los protocolos de seguridad y verificó la identidad de la persona que autorizó la salida de las menores. Tras conocerse la desaparición, se habían activado los mecanismos de búsqueda y la Alerta Rosa para intentar establecer su paradero.
Qué hacer si desaparece una persona en Bogotá
La Secretaría de Convivencia y Justicia de la ciudad recuerda que el reporte de una desaparición debe hacerse de inmediato a través de la Línea 123, sin esperar 72 horas para alertar a las autoridades: las tres primeras horas son decisivas para una localización efectiva. Cuando la persona aparece, también debe reportarse a la misma línea, para que los recursos de búsqueda puedan dirigirse a otros casos. La entidad recomienda además no compartir números de contacto personales en los boletines de búsqueda que circulan por redes sociales, porque delincuentes pueden aprovechar la angustia de las familias para intentar estafas; cualquier información debe entregarse por la Línea 123.
El desenlace de este jueves cierra con un reencuentro una búsqueda que expuso una pregunta incómoda para Bogotá: cómo pudieron salir dos estudiantes de un colegio distrital entregadas a alguien que se hizo pasar por su hermano. La investigación de la Secretaría de Educación sobre los protocolos de salida de ese plantel dirá si hubo una falla institucional, y su resultado importa para miles de familias que cada día confían en que ningún menor salga de un colegio sin la verificación de quién lo recoge.