Colombia

Detienen a un hombre con 4.235 aletas de tiburón en Tumaco: venían de más de 1.000 tiburones

La Fiscalía colombiana detuvo a un hombre acusado de almacenar aletas de tiburón en Tumaco con la intención de comercializarlas.

La Fiscalía colombiana detuvo a un hombre acusado de almacenar aletas de tiburón en Tumaco con la intención de comercializarlas: en un establecimiento de venta de pescados y mariscos del municipio nariñense, las autoridades encontraron 4.235 aletas cercenadas de distintas especies, varias de ellas en peligro de extinción, según informaron este jueves fuentes judiciales.

El hallazgo se produjo en el segundo puerto más importante de Colombia sobre el Pacífico. Las aletas estaban guardadas en trece sacos que en conjunto pesaban más de 376 kilogramos, una dimensión que, de acuerdo con los investigadores, permite estimar la magnitud de la matanza detrás del cargamento: las piezas provendrían de más de 1.000 tiburones capturados en el mar.

Las aletas de tiburón en Tumaco: seis especies, varias al borde de la extinción

Entre las especies identificadas por las autoridades figuran el tiburón martillo, el tigre, el sedoso, el zorro, el cobrizo y el punta negra. No es una lista menor: según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el tiburón zorro, una especie altamente migratoria, está catalogado «en peligro», mientras que el tiburón martillo se encuentra «en peligro crítico», en buena medida por la práctica conocida como aleteo.

El aleteo consiste en capturar tiburones en grandes cantidades, cortarles las aletas dorsales y laterales y devolver el resto del animal al mar, donde muere. «La obtención, sin autorización de la autoridad competente y en contravención de las normas ambientales que protegen estas especies, implicó el descarte del cuerpo del animal en el mar, causándole sufrimiento y su posterior muerte, además de generar un alto impacto en el ecosistema», detalló la Fiscalía en su comunicado sobre el caso.

El detenido, los cargos y el destino que tendría el cargamento

El detenido fue identificado como William Leonardo de la Cruz Valverde, señalado de almacenar el material con el objetivo de venderlo. Según la investigación preliminar, las aletas «pretendían ser trasladadas y comercializadas en Ecuador», lo que apunta a una ruta de tráfico de fauna que cruza la frontera sur de Colombia desde la costa pacífica de Nariño.

Una fiscal de la Seccional Nariño, con apoyo del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma), presentó a De la Cruz Valverde ante un juez de control de garantías y le imputó los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables y tráfico de fauna. El acusado negó los cargos, pero el juez decidió enviarlo a prisión mientras avanza la investigación.

El caso se suma a la presión judicial y policial sobre las redes que depredan la fauna marina del Pacífico colombiano, una región donde los operativos contra el crimen organizado también han dejado resultados recientes, como la captura de alias «Kevin Masacre» en La Guajira, aunque en frentes muy distintos: allá la persecución de estructuras armadas y aquí la de un comercio ilegal que se alimenta de especies protegidas.

Lo que se sabe hasta ahora

  • La Fiscalía detuvo en Tumaco (Nariño) a William Leonardo de la Cruz Valverde por almacenar 4.235 aletas de tiburón presuntamente para su venta.
  • Las aletas estaban en trece sacos con más de 376 kilogramos y provenían, según la investigación, de más de 1.000 tiburones.
  • Entre las especies hay tiburón martillo («en peligro crítico» según la UICN), zorro («en peligro»), tigre, sedoso, cobrizo y punta negra.
  • La investigación preliminar indica que el cargamento sería trasladado y comercializado en Ecuador.
  • El detenido negó los cargos de aprovechamiento ilícito de recursos naturales y tráfico de fauna, y un juez lo envió a prisión.

Por qué importa

Los tiburones son depredadores tope: sin ellos, las cadenas alimentarias del océano se desordenan y las pesquerías de las que viven comunidades enteras del Pacífico, incluidos miles de colombianos y venezolanos que trabajan del mar, terminan pagando el daño. Que en un solo local de Tumaco aparezcan las aletas de más de 1.000 animales —entre ellos especies en peligro crítico— muestra que el aleteo no es un delito menor ni aislado, sino un negocio con destino internacional. La respuesta judicial, con prisión para el acusado mientras se investiga, será la primera señal de si Colombia logra cortar una ruta que convierte a sus costas en punto de salida del tráfico de fauna hacia Ecuador, un fenómeno que las autoridades ambientales comparan en impacto con otros decomisos recientes de fauna y drogas en el país, como la incautación de más de 700 kilos de marihuana en Bogotá.

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