La Viviane Morales Consejera Comisionada de Paz ya es una realidad en Colombia. La Presidencia de la República informó este viernes, en un comunicado, que el presidente Abelardo De La Espriella designó a Viviane Morales Hoyos como nueva Consejera Comisionada de Paz, el cargo desde el que el Gobierno pretende revisar a fondo la política de paz heredada y desmontar lo que el propio Ejecutivo denomina la «falsa paz».
La designación no se queda en un solo despacho. Morales asumirá además, en calidad de encargada, la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, la oficina encargada de hacer seguimiento a los compromisos firmados por el Estado. Con los dos cargos en sus manos, la nueva consejera concentrará la revisión de los acuerdos y el control de su ejecución.
Lo que se sabe hasta ahora
- El presidente Abelardo De La Espriella designó a Viviane Morales Hoyos como Consejera Comisionada de Paz, según el comunicado de Presidencia de este viernes.
- Morales dirigirá también, como encargada, la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz.
- Su misión: una revisión exhaustiva de la implementación de los acuerdos, evaluar el cumplimiento de los compromisos y verificar el destino de los recursos públicos.
- El Gobierno enmarca la decisión en su determinación de desmontar la «falsa paz» y de acabar con el uso del discurso de paz como «instrumento de impunidad y privilegios políticos».
- Morales ya pasó por este Gobierno: duró unas cuantas semanas en el Ministerio de Educación y salió del cargo por motivos personales.
Viviane Morales Consejera Comisionada de Paz: una revisión con lupa sobre los acuerdos
Entre las funciones asignadas a la nueva Viviane Morales Consejera Comisionada de Paz figura identificar las fallas institucionales que han obstaculizado la justicia, la reparación a las víctimas y la seguridad de los colombianos. También deberá impulsar, en el marco de la Constitución y la ley, reformas y la revisión de las políticas vigentes, además del desmonte de las estructuras que hayan desviado sus propósitos institucionales o resulten burocráticamente innecesarias.




