Muere Elsa Pavón, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y la primera abuela que recuperó a su nieta mediante un proceso judicial de restitución de identidad, este jueves 5 de noviembre de 2026 a los 90 años en Argentina, según informó la Asociación Anahí, la organización de derechos humanos que presidía.
«Nos duele contarles una noticia muy triste para nosotros, el fallecimiento de nuestra lúcida y sabia presidenta, la querida Elsa Pavón», anunció la entidad en un comunicado en el que destacó su trayectoria en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia. Su muerte cierra la vida de una de las mujeres que transformaron el dolor de la dictadura argentina en una búsqueda colectiva que sigue abierta casi medio siglo después.
Muere Elsa Pavón: la búsqueda que empezó con el secuestro de su familia en 1978
La vida de Pavón cambió el 18 de mayo de 1978, cuando su hija Mónica Grinspon, su yerno Claudio Logares y su nieta Paula, de apenas 23 meses, fueron secuestrados en Montevideo, Uruguay, en el marco del Plan Cóndor, el mecanismo de coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur. La pareja, que se había exiliado para escapar de la persecución política, fue trasladada clandestinamente a Argentina y permanece desaparecida desde entonces.
Paula fue separada de sus padres y entregada a un integrante de la Brigada de San Justo, que la inscribió como hija propia. Pavón la buscó primero en Uruguay y después en Argentina, hasta llegar a La Plata a hablar con los jueces de menores. Allí se encontró con María Isabel «Chicha» Chorobik de Mariani y con otras mujeres que buscaban a sus nietos, y juntas impulsaron la lucha que había dado origen a Abuelas de Plaza de Mayo, organización fundada en 1977.
La primera restitución de identidad con pruebas genéticas
En 1983, una denuncia y las fotografías aportadas por otra abuela permitieron localizar a la niña. Los análisis genéticos confirmaron el vínculo familiar en 1984 y el 13 de diciembre de ese año se concretó la restitución judicial de Paula Eva Logares, que tenía ocho años y pasó a vivir con su abuela. Fue el primer caso resuelto con el llamado índice de abuelidad, el método científico desarrollado para demostrar el parentesco cuando los padres están desaparecidos, y un antecedente fundamental para el Banco Nacional de Datos Genéticos argentino.
La restitución no cerró su lucha. Pavón participó como querellante en causas emblemáticas por el robo de menores y los crímenes del Plan Cóndor, cofundó la Asociación Anahí para sostener la búsqueda de Clara Anahí, la nieta de Chicha Mariani que nunca fue encontrada, y hasta el final recorrió escuelas y bibliotecas para transmitir a las nuevas generaciones la historia de la dictadura. Desde 2025 integraba además la Comisión Provincial por la Memoria.
Un legado que sigue buscando a los nietos que faltan
En marzo pasado, en una de sus últimas entrevistas, concedida a la agencia EFE con motivo del 50 aniversario del inicio de la última dictadura militar (1976-1983), Pavón recordó cómo llegó a La Plata buscando a su familia y cómo continuó junto a Mariani y las demás abuelas durante 48 años. Nunca obtuvo respuestas sobre el destino de Mónica y Claudio, y tampoco pudo conocer al nieto o la nieta que debió nacer en cautiverio, porque su hija estaba embarazada al momento del secuestro.