El Departamento de Estado de Estados Unidos salió este jueves a desmentir de forma tajante la versión.
El Departamento de Estado de Estados Unidos salió este jueves a desmentir de forma tajante la versión de que Marco Rubio se prepara para renunciar como secretario de Estado y postularse a la Presidencia en 2028. La reacción oficial llegó después de que el diario británico The Independent publicara un informe, atribuido a fuentes internas anónimas, según el cual el jefe de la diplomacia estadounidense estaría alistando su salida del Gobierno para disputar la nominación republicana, con el vicepresidente JD Vance como su principal rival.
Dylan Johnson, subsecretario de Estado para Asuntos Públicos Globales, calificó la publicación como una noticia falsa y «completamente infundada», construida —dijo— sobre supuestas fuentes anónimas inventadas. En su respuesta, Johnson ironizó sobre el medio británico: «Esperamos con interés revisar este ‘reporte’ en las próximas semanas para celebrar otro humillante gol en contra de The Independent». Con esa declaración, la administración de Donald Trump cerró filas en torno a Rubio y descartó cualquier movimiento inmediato en el gabinete.
Qué decía el informe sobre Marco Rubio
El reporte de The Independent sostenía que Rubio «se está preparando para la carrera por la nominación republicana en noviembre de 2028» y que Vance es, hoy por hoy, su competidor más fuerte dentro del partido. El diario citó a una fuente descrita como «cercana a Washington», según la cual Rubio necesitaría «distanciarse de la guerra con Irán y atribuirle esa responsabilidad a Trump» antes de lanzarse.
Esa misma fuente aseguró que «tiene todo el sentido del mundo que renuncie y abandone la administración» y que «Rubio es el principal candidato en este momento para ser el nominado [republicano]. Definitivamente está por delante de Vance». El argumento central del informe es que el secretario de Estado no podría competir por la Casa Blanca mientras siga vinculado al actual Gobierno, porque esa cercanía —siempre según la fuente anónima— perjudicaría sus posibilidades. Ninguna de esas afirmaciones fue acompañada de una confirmación pública del propio Rubio ni de su equipo.
Trump enfría también la candidatura de Vance
La polémica se produce justo cuando la sucesión de Trump empieza a dominar la conversación política en Washington. Un día después de las elecciones de medio mandato, en las que los demócratas lograron una victoria histórica y recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso, el mandatario fue consultado por la prensa en la Casa Blanca sobre las aspiraciones de su vicepresidente. Su respuesta fue evasiva: «Veremos qué pasa. No sabemos quién se presentará. Hay mucha gente. Tal vez nadie lo haga. Tal vez él no se presente, no lo sé».
Trump no puede buscar un tercer período en 2028 porque ya cumplió dos mandatos, aunque en varias ocasiones ha expresado su deseo de volver a presentarse. Ese límite constitucional convierte la nominación republicana en una competencia abierta, y las encuestas citadas en el debate público colocan a Vance y a Rubio como los dos aspirantes mejor posicionados. Hasta ahora, ninguno de los dos ha anunciado oficialmente su candidatura.
Ni Rubio ni Vance han movido ficha
Durante la reciente campaña electoral, Vance aseguró que todavía no ha tomado una decisión sobre sus aspiraciones presidenciales, aunque expresó su confianza en que contaría con el respaldo de Trump si finalmente optara por competir. El propio presidente afirmó después que ambos no habían hablado del asunto, una frialdad que alimenta las especulaciones sobre una eventual disputa interna por la sucesión.
En el caso de Rubio, el desmentido del Departamento de Estado es, por ahora, la única palabra oficial. El secretario de Estado, hijo de inmigrantes cubanos y una de las figuras latinas de mayor peso en la política estadounidense, mantiene su agenda diplomática sin cambios anunciados. La versión de su renuncia queda así en el terreno de los rumores desmentidos: mucho ruido en torno a 2028, pero ninguna candidatura declarada y ningún paso dado ni por Rubio ni por Vance.