Las jóvenes, de entre 14 y 16 años, han recibido recientemente implantes anticonceptivos subdérmicos en una clínica local. Una de ellas, de 16 años, compartió con La Voz de América su determinación: “Quiero prevenir un embarazo. Ya he pasado por varios sustos, pero gracias a Dios no he estado embarazada”. Acompañada por su madre, esta adolescente expresó su firmeza en evitar una maternidad temprana.
La decisión de utilizar métodos anticonceptivos no es tomada a la ligera. “No quiero pasar por eso todavía”, afirmó una adolescente en la jornada que ha presenciado demasiados embarazos adolesdentes en su comunidad. Además, expresó su preocupación por el impacto en su futuro: “Me preocupa que yo misma limite mi camino. Tendría que dejar de estudiar, y mi vida no sería la misma. No me siento preparada mentalmente para ser madre en este momento”.
Según datos del Observatorio de Igualdad de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), los países latinoamericanos y caribeños enfrentan una tasa de maternidad en adolescentes superior al 12 %. En Venezuela, aunque no hay información oficial disponible desde 2011, se estima que la tasa de embarazo adolescente es cercana al 15 %. Las estadísticas gubernamentales rara vez se publican, lo que dificulta el seguimiento preciso de este problema.




