El canciller de Brasil, Mauro Vieira, expresó su deseo de que las próximas elecciones en Venezuela sean justas, transparentes, abiertas y aceptadas por todos. Sin embargo, ha enfatizado que su país no puede interferir en la situación de María Corina Machado, una figura política relevante en el panorama venezolano.
El canciller Vieira compareció ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para reiterar la posición de Brasil. Desde la óptica brasileña, las elecciones programadas para el 28 de julio deben ser un paso fundamental para encaminar el proceso político en Venezuela. La estabilidad y legitimidad del sistema democrático dependen de la celebración de elecciones transparentes y aceptadas por todos los actores involucrados.
María Corina Machado, líder conservadora, fue elegida candidata presidencial en las primarias de la principal coalición opositora. Su popularidad en las encuestas la coloca como favorita para el cargo. Sin embargo, el año pasado, la Contraloría General aplicó sanciones administrativas polémicas que la inhabilitan para aspirar a cargos electivos hasta el año 2036. Esta decisión ha generado controversia y ha puesto de manifiesto las tensiones políticas en el país.
El canciller Vieira ha dejado claro que Brasil no puede interferir en asuntos internos de Venezuela. Aunque el gobierno brasileño está al tanto de la situación de Machado, considera que es un tema que debe ser resuelto dentro del marco legal y político venezolano. Vieira ha destacado que Brasil ha participado intensamente en la búsqueda de un diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición.
En 2023, durante las conversaciones en Barbados, se alcanzaron acuerdos importantes entre el Ejecutivo venezolano y la oposición. Sin embargo, según Machado, algunos de estos acuerdos no han sido cumplidos por Maduro. Vieira ha subrayado que, más allá de los desafíos, lo importante es mantener una interlocución y un diálogo constante para garantizar la transparencia en el proceso electoral.


