Un laboratorio de metanfetamina en Durango capaz de producir droga sintética a gran escala fue desmantelado por fuerzas federales mexicanas.
Un laboratorio de metanfetamina en Durango capaz de producir droga sintética a gran escala fue desmantelado por fuerzas federales mexicanas en la comunidad de Carricitos, donde los agentes aseguraron 1.308 kilogramos de metanfetamina y miles de litros de sustancias químicas, en uno de los golpes más cuantiosos contra este tipo de instalaciones en el norte de México.
Un laboratorio de metanfetamina en Durango escondido en Carricitos
El sitio fue localizado gracias a trabajos de inteligencia de las fuerzas federales, según informó el Gabinete de Seguridad en un comunicado. La intervención la encabezaron agentes de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), que irrumpieron en el predio donde operaba la instalación clandestina.
Del total asegurado, 750 kilogramos correspondían a droga ya terminada y lista para su distribución, mientras que otros 558 kilogramos se encontraban en proceso de secado. Es decir, el laboratorio no solo almacenaba producto: estaba en plena producción cuando llegaron las autoridades.
Precursores, un reactor de 600 litros y 28 quemadores
Junto a la droga, los agentes hallaron 4.500 litros de precursores químicos y 2.902 kilogramos de sustancias químicas sólidas empleadas en la fabricación de drogas sintéticas. En el lugar también había un reactor con capacidad de 600 litros, una centrifugadora, 28 quemadores, seis tinas de 500 litros cada una, tanques de gas, bombas de agua y otras herramientas de producción.
Todo el equipo y los materiales fueron inhabilitados en el sitio, para impedir que las instalaciones volvieran a utilizarse. El Gabinete de Seguridad estimó la afectación económica para el crimen organizado en 163,5 millones de pesos mexicanos, unos 8,9 millones de dólares. Hasta ahora no se ha precisado a qué grupo delictivo pertenecía el laboratorio ni se ha informado de personas detenidas durante el operativo, según el cable de la agencia EFE que recogió el comunicado oficial.
Lo que se sabe hasta ahora
- Cantidad: 1.308 kilos de metanfetamina (750 terminados y 558 en secado).
- Lugar: comunidad de Carricitos, en el estado de Durango, norte de México.
- Autoridades: Semar, SSPC y FGR, tras trabajos de inteligencia.
- Además: 4.500 litros de precursores y 2.902 kilos de químicos sólidos.
- Impacto estimado: 163,5 millones de pesos para el crimen organizado.
- Detenidos: ninguno informado; el grupo propietario no fue identificado.
Por qué importa
Durango forma parte del corredor norteño por el que las organizaciones criminales producen y mueven drogas sintéticas hacia Estados Unidos, el mercado donde esa producción termina golpeando a comunidades enteras, incluidas las latinas. Cada laboratorio desmantelado corta capacidad de producción antes de que la droga cruce la frontera, en la misma lógica de presión regional que se vio esta semana con la expulsión desde Colombia de alias Chachi, cabecilla del Tren del Llano, y con la ofensiva contra el Tren de Aragua en territorio estadounidense. La incógnita que deja el operativo de Carricitos es quién operaba una instalación de esta escala sin que, por ahora, haya un solo detenido.
El caso del laboratorio de metanfetamina en Durango sigue abierto mientras las autoridades federales mantienen inhabilitado el predio de Carricitos. Para los vecinos de la zona, el laboratorio de metanfetamina en Durango operaba entre el monte sin que se conociera públicamente su existencia hasta la irrupción de Marina, SSPC y FGR.
Lo asegurado en el laboratorio de metanfetamina en Durango, droga terminada, droga en secado, precursores líquidos y químicos sólidos, muestra una operación pensada para producir de forma continua, con reactor, centrifugadora, quemadores y tinas de gran capacidad.
Por eso, el desmantelamiento del laboratorio de metanfetamina en Durango es presentado por el Gabinete de Seguridad como un golpe económico de 163,5 millones de pesos contra la organización que lo operaba, aunque su identidad siga sin confirmarse.
Por Alex Acosta