Un operativo contra la trata de personas en Costa Rica identificó a siete mujeres de nacionalidades dominicana.
Un operativo contra la trata de personas en Costa Rica identificó a siete mujeres de nacionalidades dominicana y nicaragüense como posibles víctimas de explotación sexual dentro de un bar restaurante de Sámara, en la provincia de Guanacaste. Durante el allanamiento, ejecutado la noche del jueves 15 de octubre, fue detenida la administradora del establecimiento, una mujer de origen dominicano naturalizada costarricense, señalada por las autoridades como la presunta operadora del esquema.
La intervención se realizó en el Bar Restaurante La Jefa y estuvo a cargo de la Policía Profesional de Migración, según informó la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica. La detenida fue identificada por los apellidos Cabrera Durán y, de acuerdo con la investigación preliminar, administraba el local donde las mujeres permanecían sin las garantías laborales mínimas que establece la legislación costarricense.
Trata de personas: así operaba el presunto esquema
Según la hipótesis de los investigadores, la administradora aprovechaba su cercanía con mujeres extranjeras para contactar a quienes buscaban oportunidades de empleo y mejores ingresos. En el caso de las ciudadanas dominicanas, los contactos se habrían realizado a través de amistades y familiares en República Dominicana, país al que la detenida viajaba con frecuencia. Las autoridades no detallaron cómo habrían sido captadas las mujeres nicaragüenses.
Una vez en el establecimiento, las mujeres realizaban servicios sexuales a cambio de dinero y la administradora presuntamente recibía una parte de las ganancias mediante transferencias al Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (SINPE), dirigidas a su número telefónico. Ese rastro de pagos electrónicos forma ahora parte de las evidencias que analizan los agentes.
Lo que incautaron los agentes en el allanamiento
Durante el registro del local, los agentes decomisaron más de 300.000 colones costarricenses en efectivo, teléfonos móviles, computadoras y documentos vinculados con la actividad del negocio. Entre el material incautado figuran registros de clientes, horarios, cantidades de dinero y anotaciones sobre presuntas sanciones impuestas a las mujeres, elementos que serán examinados dentro de la investigación por posible trata de personas con fines de explotación sexual.
Las autoridades no precisaron cuántas de las siete posibles víctimas son dominicanas ni revelaron sus edades, lugares de procedencia o situación migratoria. Tampoco informaron si las mujeres reciben asistencia especializada o si fueron puestas bajo protección institucional, ni si los consulados de República Dominicana y Nicaragua ya fueron notificados. La detención de Cabrera Durán no constituye una declaración de culpabilidad: su eventual responsabilidad penal deberá determinarse en el proceso judicial correspondiente.
La vulnerabilidad de las migrantes, el caldo de cultivo
El caso de Sámara repite un patrón que las policías de la región conocen bien: mujeres migrantes que llegan a otro país detrás de una promesa de trabajo y terminan atrapadas por quien controla su empleo, su alojamiento y su dinero. La captación a través de familiares y conocidos, lejos de ser un detalle menor, es uno de los mecanismos más usados por estas redes, porque la confianza baja las defensas de las víctimas y retrasa las denuncias.
Costa Rica, destino turístico y de tránsito migratorio en Centroamérica, enfrenta desde hace años el reto de vigilar bares y locales nocturnos de sus zonas costeras, donde la economía del turismo convive con economías informales difíciles de fiscalizar. Historias como esta conectan con la preocupación que recorre a toda la región, la misma que rodea a los debates sobre migración y protección de los más vulnerables en otros destinos de la diáspora caribeña.
Cómo denunciar en Costa Rica
Las autoridades costarricenses hicieron un llamado a reportar de manera confidencial cualquier situación relacionada con la trata de personas a través del sistema de emergencias 911 o del número policial 2106-4005. También indicaron que, hasta el momento, no se ha comunicado si existen otras personas investigadas por su posible vinculación con los hechos, por lo que la investigación sigue abierta. Seguiremos atentos a las novedades de este caso en nuestra cobertura internacional. (Con información de De Último Minuto)
Fuente oficial: Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica.