El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, ordenó este sábado a las Fuerzas Armadas de su país responder de inmediato y «sin límites geográficos» a cualquier amenaza de Estados Unidos e Israel. La instrucción, dada en una reunión con los altos mandos militares en Teherán, quedó resumida en una consigna: Jameneí ordena responder sin límites geográficos a cualquier amenaza, y llega cuando crecen las especulaciones sobre una nueva escalada militar entre las partes y sobre posibles ataques estadounidenses contra territorio iraní.
«Cualquier amenaza, independientemente de su nivel o naturaleza, debe recibir una respuesta inmediata, eficaz y sin límites geográficos», afirmó Jameneí durante el encuentro con los jefes militares, según informó el portal del líder supremo y recogió la agencia EFE. El dirigente añadió que, si los enemigos reanudan los ataques militares o terroristas, serán las Fuerzas Armadas de la República Islámica y la nación iraní quienes determinen el momento y las condiciones para ponerles fin.
Jameneí ordena responder sin límites geográficos: la nueva lista de objetivos
Entre las directrices impartidas en la reunión destaca la actualización integral de la lista de objetivos militares iraní, con la orden de incluir todos los activos, materiales e inmateriales, de Estados Unidos e Israel que estén al alcance de las Fuerzas Armadas de Irán. La advertencia eleva el tono de Teherán: la respuesta a una agresión no quedaría limitada al territorio iraní ni a la región inmediata del ataque.
Jameneí fijó además prioridades para reforzar la inteligencia militar, desarrollar capacidades de defensa propias en doctrina y en tácticas y acelerar la incorporación de tecnologías modernas, con el argumento de que la disuasión debe apoyarse en una preparación de combate inteligente frente a cualquier agresión.
La orden llega con Washington hablando de diálogo
Las declaraciones se producen en un contexto de máxima tensión en Oriente Medio. De acuerdo con reportes de la agencia AP, funcionarios estadounidenses han advertido a países aliados de la región que se preparen ante la posibilidad de nuevos ataques contra Irán y de eventuales represalias de Teherán, en un escenario que se situaría después de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos.